Estreno esperado. Por qué Mickey 17 es una película decepcionante
El multipremiado director coreano Bong Joon Ho acaba de dar un traspié con este estreno. Una película para el olvido. Calificación: regular.
La prueba de que Bong Joon Ho quizás no sea ese gran director que muchos creen es su nueva película, Mickey 17, un bodrio perdido en sí mismo, que va a la deriva sin que nunca nos enteremos qué nos quiere decir, con el típico planteamiento político en clave de sátira distópica o de ciencia ficción cómica que el director maneja más o menos bien, pero al que le aplica un trazo grueso inefectivo y una trama un tanto dispersa.
Tras casi seis años de haber ganado todo con Parasite (la Palma de Oro y el Oscar a mejor película), el director coreano estrena su traspié, basado en la novela de 2022 de Edward Ashton y protagonizado por un Robert Pattinson que hace del Mickey del título, que en realidad son varios Mickey, ya que la trama está ambientada en el futuro y en un planeta al que el personaje llega después de huir de la Tierra para trabajar como un “prescindible”, una suerte de conejillo de Indias en misiones colonizadoras que es reemplazado por una versión mejorada cada vez que muere, mientras lo envían a probar virus para estudiarlos o a expediciones en lugares con temperaturas bajo cero.
Mickey trabaja para Kenneth Marshall, un líder ridículo y fascista interpretado por Mark Ruffalo, quien siempre está acompañado de su mujer Ylfa (Toni Collette), tan despiadada como él (Collette está en su habitual registro histérico). Desde luego, el personaje de Ruffalo es una referencia grosera a Donald Trump o, incluso, a Elon Musk.
Pero la planicie de los diálogos, lo subrayado que está todo, las sobreactuaciones que no aportan ni énfasis ni información, y ese mundo al que Bong no termina de sacarle provecho, la tornan cansadora, irregular, por momentos sin dirección, como si Bong no supiera a dónde quiere llegar con la historia, a la que le incluye animales alienígenas que son la cuota de bondad y de ternura a las que nos tiene acostumbrados.
Hay un largo e innecesario flashback al principio para luego volver al comienzo y, por lo menos, tres finales. La puesta en escena se ve como súper editada e indefinida, encerrada en ese espacio que no se sabe si es una nave o un laboratorio. Mientras que los Mickey de Pattinson parecen siempre el mismo, sin que tengan algún rasgo que los diferencie. Y en cuanto a la otra protagonista, Nasha (Naomi Ackie), tampoco llega a estar bien construida, ya que no se sabe muy bien cuál es su objetivo, además de pronunciar un discurso final rebuscado y subrayado.
Bong tiene dos grandes películas, la estupenda Memorias de un asesino (2003) y The Host (2006). Allí está el Bong que queremos, el que sabe manejar la acción y la aventura, el que sabe construir personajes complejos y bien narrados, con los matices psicológicos que en Mickey 17 no están.
Todo director exitoso tiene su tropezón, su momento fallido, su título para el olvido. Sin dudas, Mickey 17 es el de Bong. Y, como sucede también con todo actor representativo de una generación, Pattinson se gana su bodrio con esta película, en la que se esfuerza por ser versátil y gracioso (sin poder lograrlo).
Lo único rescatable es que no deja de ser un filme arriesgado, en el que Bong intenta hacer algo novedoso, complejo, divertido, que aborde determinados géneros con trasfondo político. Por eso hay que darle un punto a favor, por su intención de hacer una película singular.

Para ver Mickey 17
Corea del Sur/Estados Unidos, 2025. Ciencia ficción, Comedia. Guion y dirección: Bong Joon Ho, basado en la novela “Mickey 7″ de Edward Ashton. Elenco: Robert Pattinson, Naomi Ackie, Mark Ruffalo, Toni Collette, Anamaria Vartolomei, Steven Yeun, Michael Monroe, Patsy Ferran, Cameron Britton y Samuel Blenkin. Fotografía: Darius Khondji. Música: Jung Jae-il. Duración: 137 minutos. Apta para mayores de 13 años. En cines.

