Contundente. Alejandro Awada destrozó la política cultural del Gobierno: "Al Incaa lo asesinaron"
El prestigioso actor analizó el complejo presente de los artistas ante la falta de ficción en televisión y el freno total en la industria cinematográfica. Además, recordó sus icónicos pasos por Los Simuladores e Historia de un clan, y celebró su regreso al teatro independiente.
Alejandro Awada visitó los estudios de Infobae en Vivo para repasar sus más de 40 años de trayectoria y reflexionar sobre la actualidad de un oficio que, según sus propias palabras, se desarrolla hoy en un ecosistema "roto".
Con el reestreno de La muerte de un viajante en el circuito independiente, el actor no ocultó su nostalgia por la televisión de antes y lanzó duras críticas hacia la gestión de Javier Milei por el desfinanciamiento del cine nacional.
Del negocio textil al debut con quemaduras
Antes de consolidarse como uno de los actores más respetados de su generación, Awada tuvo un paso fallido por las Ciencias Económicas y por el negocio textil de su familia, donde su desempeño como cobrador dejaba mucho que desear.
"Awada le vendía a los clientes a 30, 60 y 90 días, y a mí me daban cheques a 60, 90 y 120", recordó entre risas, admitiendo que cuando decidió volcarse al teatro, su familia "se sacó un plomo de encima".
Su debut fue en el mítico Parakultural con la obra América hechicera. Una experiencia inolvidable pero dolorosa: en el estreno agregaron fuego real a la puesta sin avisarle. “Tuve quemaduras de tercer grado. Al otro día, el indio salió con un vendaje”, rememoró con humor.
Los hitos: de Los Simuladores a los secretos de un Clan
El quiebre masivo de su carrera llegó en los años 90 con Verdad Consecuencia, el unitario fundacional de Pol-ka en Canal Trece. "A partir de ese trabajo me empezaron a llamar", señaló.

Luego vendrían personajes que quedaron grabados en la cultura pop, como el agente Molero en Los Simuladores y su aclamada e inquietante interpretación de Arquímedes Puccio en Historia de un clan.
“Me hace mejor persona hacer a los malos”, confesó Awada sobre la intensa carga de interpretar personajes oscuros, una experiencia que con los años aprendió a canalizar de forma terapéutica.
"Prácticamente no se filma en Argentina"
Al analizar la actualidad de la industria, Awada fue tajante. Si bien reconoció que la desaparición de las telenovelas y los unitarios en la televisión abierta es una crisis que arrastra varios años, apuntó directamente contra el Gobierno actual por la parálisis del sector cinematográfico.
“Antes filmaba una o dos películas por año y hace tres que no filmo. Al Incaa lo asesinaron, lo destrozaron. Prácticamente no se filma en Argentina desde que asumió este gobierno”, sentenció con crudeza, añadiendo que el auge de las plataformas de streaming es insuficiente para la cantidad de actores que necesitan trabajar.
"La peleo, como el 90% de los actores argentinos", expresó sobre su propia realidad.
El refugio en el teatro más puro
Ante este panorama, el actor encontró su trinchera en el teatro independiente después de tres décadas sin pisar el circuito off.
Actualmente protagoniza La muerte de un viajante, la célebre obra de Arthur Miller que mantiene una "vigencia tremenda" en su crítica al capitalismo y al colapso familiar.

Acompañado por Ingrid Pelicori y bajo la dirección de Daniel Marcove, Awada se presenta en el teatro El Tinglado (Mario Bravo 948), un espacio que definió como "teatro en el más puro y bello sentido de la palabra".
El proyecto no solo le devolvió la mística del escenario, sino que propició un emotivo reencuentro familiar: en la platea estuvieron presentes sus hermanos y su madre, de 90 años, apoyando su regreso a las fuentes