Desafío. Argentina corre detrás de la región en Generación Distribuida
Mientras en los últimos ocho años el país sumó apenas 70 megavatios, Brasil alcanzó los 33.000, Chile los 10.000 y Uruguay los 330.
La transición hacia la energía limpia avanza en todo el mundo con un objetivo claro: carbono neutralidad, reducción de costos y autoabastecimiento. Sin embargo, nuestro país aún está lejos de ese horizonte.
“Si nos miramos en relación a la región, la carrera de Argentina en energías renovables ha sido muy lenta”, advierte Andrés Oberti, director de la empresa Ecovatio.
Y los números lo confirman: mientras en los últimos ocho años Argentina sumó apenas 70 megavatios en generación distribuida, Brasil alcanzó los 33.000, Uruguay los 10.000 y Chile los 330.
Hacia la autogeneración
El motivo principal, explica Oberti, es la falta de acceso al crédito y la ausencia de políticas de incentivo claras, sobre todo en el segmento residencial. Mientras que en países vecinos se impulsó el net metering —un esquema que permite a los hogares inyectar a la red los excedentes generados durante el día y recibirlos como crédito en la factura—, en Argentina el desarrollo quedó limitado.
Hoy, solo el 10% de la generación distribuida corresponde a residencias, mientras que el 80% está concentrado en industrias y comercios.
El impacto de este rezago es significativo: los Estados deben seguir cargando con la obligación de proveer energía a viviendas, en lugar de aprovechar el aporte de miles de usuarios-generadores que podrían aliviar la infraestructura pública.
Para Oberti, el camino es claro: “Lo ideal sería estimular al privado para que invierta en autogeneración; el Estado debería concentrarse en la demanda prioritaria, mientras que grandes consumidores, distribuidores y cooperativas deberían resolver su propia generación”.
Córdoba, un faro dentro del país
Aun con las limitaciones nacionales, Córdoba se ha posicionado a la vanguardia regulatoria. El Nuevo Mercado Eléctrico Provincial, actualmente en discusión, abre la puerta a distintos modelos: desde la autogeneración tradicional hasta experiencias comunitarias y virtuales, que permiten generar en un punto de la provincia y consumir en otro.
Para Oberti, esa diversidad de opciones muestra que existe un ecosistema dispuesto a avanzar, aunque aún falten las condiciones macroeconómicas y normativas para que Argentina deje de correr detrás de la región en el desarrollo de energías renovables.
Córdoba lidera el proceso a nivel nacional
Por Sergio Mansur, secretario de Planificación Energética de Córdoba.
La provincia de Córdoba se ha consolidado como líder en el segmento de la Generación Distribuida de energías renovables a nivel nacional. Con más de 1.293 usuarios-generadores que han completado su instalación, aporta 30.132 kW de potencia a la red eléctrica, posicionándose en la cima del ranking tanto por cantidad de instalaciones como por volumen energético.

Este crecimiento ha sido impulsado por el Gobierno de Córdoba, a través del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, promoviendo el desarrollo de energías limpias desde una visión territorial, inclusiva y sostenible, permitiendo a usuarios residenciales, comerciales, industriales y organismos públicos generar su propia electricidad y recibir compensación económica por los excedentes inyectados a la red.
Para dimensionar el alcance, según datos de julio pasado, la provincia ya contaba con 193 trámites en curso por parte de nuevos usuarios-generadores, con una potencia estimada adicional de 7.144 kW. Esta evolución representa un cambio cultural hacia la participación activa de los usuarios en el sistema energético, con múltiples beneficios: ahorro económico, reducción de emisiones de carbono, descentralización de la producción y fortalecimiento del sistema de distribución.
Modelos comunitarios innovadores
En paralelo, Córdoba avanza hacia la Generación Distribuida Comunitaria, permitiendo que múltiples usuarios se asocien en una única instalación renovable. Esta figura, regulada por la ley provincial 10.604, representa una oportunidad para localidades rurales, barrios urbanos, cooperativas y empresas que no pueden instalar esta tecnología en sus techos.
Un hito destacado fue la reciente inauguración del primer parque solar comunitario bajo la figura de “usuario generador del distribuidor” en la cooperativa de General Roca. La instalación, que se suma a otras seis distribuidas en la provincia, cuenta con 684 paneles fotovoltaicos y 380 kWp de potencia, inyectando 625 MWh anuales a la red eléctrica.
El éxito de Córdoba en Generación Distribuida no es fruto del azar, sino de una política pública que combina planificación, acompañamiento técnico y participación ciudadana.
Política de Estado
El modelo cordobés democratiza el acceso a la transición energética, apostando a modelos comunitarios que permiten que la energía renovable llegue a todos, sin distinciones, en el campo y en la ciudad, en un edificio o en un club de pueblo.
Esta política de Estado consolida el liderazgo de Córdoba en transición energética y refuerza el compromiso del Gobierno provincial con un modelo de desarrollo sostenible que prioriza las energías limpias y la participación comunitaria.

