Alerta. La movilidad eléctrica expone límites domiciliarios

Especialistas advierten que la mayoría de las viviendas y losedificios no están preparados para la carga de vehículos eléctricos. Riesgos, costos y desafíos para adaptar la infraestructura.

22 de abril de 2026 a las 04:11 p. m.
La movilidad eléctrica expone límites domiciliarios
El crecimiento de la movilidad eléctrica expone límites en instalaciones domiciliarias

La irrupción de los vehículos eléctricos (VE) en el mercado argentino, impulsada principalmente por la industria china, transformó la movilidad urbana de manera vertiginosa. Aunque su adopción aún es incipiente, la tendencia se acelera de la mano de nuevas tecnologías, incentivos y una mayor conciencia ambiental.

Sin embargo, esta transición tecnológica plantea un interrogante crítico para los usuarios y la infraestructura energética de Córdoba. ¿Están las viviendas y los edificios preparados para alimentar esta nueva demanda?

Especialistas del Colegio de Ingenieros Especialistas de Córdoba (CIEC) analizan el panorama actual, los riesgos técnicos y la necesidad de una infraestructura segura y certificada.

Una infraestructura en tensión

Durante décadas, las instalaciones eléctricas domiciliarias fueron diseñadas para consumos modestos, como iluminación y electrodomésticos básicos. Según explica Julio Nasinvera, ingeniero electricista y miembro de la Comisión de Instalaciones Eléctricas del CIEC, mientras un equipo doméstico promedio consume entre 1 y 2 kW, la carga de un vehículo eléctrico puede requerir potencias cercanas a los 7 kW.

“Cargar un auto puede demandar más potencia que toda una casa de hace algunas décadas”, advierte el especialista.

Así las cosas, es de esperar que la carga masiva de vehículos ponga a prueba tanto a la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) y a las cooperativas, como a la capacidad de los cables, protecciones y tableros principales de usuarios que, en muchos casos, ya funcionan cerca de su límite técnico.

Paulino Durán, ingeniero electricista electrónico, advierte que, si bien el sistema eléctrico provincial responde a los niveles de consumo actuales, la incorporación de esta nueva demanda implica un desafío adicional que requerirá adecuaciones progresivas tanto en la infraestructura como en los hogares.

“Se está trabajando en la red de transporte y distribución, pero es un proceso complejo logístico y económico. Adecuar el sistema llevará tiempo y requerirá una firme decisión política y el apoyo de todos los organismos del sector", afirma Durán.

Por su parte, Jorge Caviglia, ingeniero electricista electrónico, es categórico respecto a la situación actual: “Hoy, la respuesta a si Córdoba está adaptada es no”. El especialista ejemplifica con la realidad de muchos usuarios que, al poseer medidores monofásicos, deben migrar a sistemas trifásicos para una carga eficiente, o dependen de puestos públicos donde el tiempo de espera se vuelve un factor limitante.

El reto en cocheras y edificios

Uno de los puntos de mayor conflicto se encuentra en las cocheras de edificios y viviendas existentes. Durán aclara que estas infraestructuras no suelen tener instalaciones preparadas, ya que la potencia del cargador supera cualquier circuito convencional previsto.

En viviendas, se requiere un nuevo circuito dedicado con protecciones independientes en el tablero principal del usuario.

En edificios, el tema es aún más complejo, involucrando a consorcios, administradores y normativas de seguridad contra incendios y seguros, ya que los puntos de carga se ubican en espacios comunes.

Riesgos y seguridad eléctrica

Conectar un cargador a una instalación no diseñada para tal fin no es solamente un problema de eficiencia, sino de seguridad vital. Los especialistas coinciden en que una sobrecarga puede derivar en:

  • Calentamiento de conductores.
  • Deterioro de equipos electrónicos.
  • Riesgo inminente de incendios que pueden afectar tanto al vehículo como a la totalidad del inmueble.

La importancia del ingeniero especialista matriculado

Para mitigar estos riesgos, la intervención de un profesional matriculado es indispensable. El cumplimiento de la Ley de Seguridad Eléctrica 10281 de la Provincia de Córdoba y las normas de la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA) garantiza que la instalación sea apta.

“El ingeniero se encarga de los cálculos y pautas necesarias para que la instalación funcione de manera segura”, explica Caviglia. Además, Durán destaca un beneficio económico directo, ya que Epec ofrece una tarifa diferenciada para quienes certifiquen su punto de carga, permitiendo reducir costos al utilizar energía en horarios de menor demanda. Se estima un ahorro entre el 25% y el 40 % de la energía consumida, si es bien administrada.

La movilidad eléctrica es un avance irreversible hacia la sostenibilidad, pero su éxito depende de la conciencia del usuario. Una instalación correcta y certificada por un ingeniero del CIEC no es sólo un trámite administrativo; es la única garantía de protección para los bienes y, fundamentalmente, para la vida de las familias cordobesas.