Oscar Mischis: Hay que cumplir la ley
Actualidad. La Caja de Previsión Social de la Ingeniería, Arquitectura, Agrimensura, Agronomía y Profesionales de la Construcción de la Provincia de Córdoba cubre directamente a los profesionales de la Ingeniería Civil. Para muchos de ellos, el panorama que atraviesa es complejo.
Para conocer más detalles respecto al tema Caja y registración, Civiles entrevistó al ingeniero civil Oscar Mischis, jubilado, quien manifestó la preocupación sobre el estado actual de la institución y su futuro inmediato.

–¿Desde lo financiero, es preocupante la situación de la Caja?
–Si se mantiene la situación actual, el futuro es verdaderamente preocupante. En estos momentos, los ingresos operativos en relación a los egresos tienen un déficit que ronda el 40 por ciento, lo que se traduce en el paupérrimo haber jubilatorio básico de $ 26.400, valor recientemente actualizado después de permanecer congelado durante 11 meses. A este déficit se le hace frente con las reservas, que son limitadas. A valor dólar de hoy, esas reservas pueden alcanzar los seis meses, pero no más.
–¿Cómo cree que se puede revertir este cuadro?
–Yo puedo hablar desde mi condición de jubilado, no lo hago en representación de nadie. Hay mucha disconformidad en la masa de jubilados y además se aprecia cierta inoperancia de la dirigencia de la Caja (especialmente en trabajos que considero que deben hacerse) y la omisión de tareas importantes, como la gestión de cobro de los aportes a los profesionales por la obra privada y lo que corresponde a las obras públicas por parte de las empresas, No se ve intención alguna por parte de los organismos públicos de que se cumpla lo estipulado por ley, y es el valor más importante por los montos de obra. Es de destacar que, por la ley de creación de la Caja, se establece la obligación de los organismos públicos de exigir su registro a empresas y profesionales y la obligación de cumplir con ella. En caso de no cumplir, los funcionarios responsables se hacen pasibles de las sanciones que la normativa imponga. Por eso, hay que cumplir la ley.

–¿En la obra privada sucede lo mismo?
–Aquí, hay una cuestión: la facturación de cualquier tipo de obra privada debe hacerse sobre la base de cómputos y presupuestos a los valores corrientes de plaza, y de igual manera en las obras de medición. Por otra parte, cuando deba consignarse el valor presuntivo de metros cuadrados, este debe establecerse sobre la en base de consultas con organismos oficiales y privados, pero esas facturaciones hoy se hacen a valores del año 2018, lo que marca claramente el desfasaje en el monto real con el de facturación, que ha significado una pérdida de ingreso para la Caja.
–¿La evasión también tiene incidencia?
–Hay mecanismos que permiten que los honorarios sean mínimos. Ejemplo de esto es la obra de una vivienda a ejecutarse de forma clandestina, que luego regulariza su situación mediante un relevamiento de la obra construida con honorarios menores y pagando una multa al presentar la documentación en el respectivo colegio, ya sea el de ingenieros civiles o los demás. Así, se obtiene un monto de facturación menor que el de la facturación correcta, se produce una mayor recaudación a los colegios por las multas y un menor aporte a la Caja, lo que marca claramente la falta de inspecciones de obra por parte de los colegios y la Municipalidad, aún con la facilidad que brinda la tecnología actual. La procuración también es un problema que incide directamente en la situación actual. Hay muchos juicios que no tienen movimiento y se pierden en el tiempo. En otros procesos, o bien perimen o se los trata de tal manera que se pierden, entonces se debe pagar lo que por ley corresponde más los abogados propios. Un juicio, a pesar de la facultad de hacerlo por vía de apremio, para la Caja no siempre es buen negocio, lo que indica un mal manejo de la procuración.
–¿Qué otro problema puede destacar?
–La falta de un organigrama efectivo para su funcionamiento y control es otra falencia de la Caja. Además, es necesario implementar un sistema digital que permita el seguimiento cercano de obra y facturación.
–La última pregunta: ¿alguna otra consideración personal?
–Desde el punto de vista del jubilado, la conformación del directorio de la Caja contempla un solo vocal por los jubilados, lo que deriva siempre en una minoría ante cualquier resolución. Esto es una desventaja ante cualquier interés de la parte privada. La Caja también es esencialmente para los jubilados y deberíamos tener mayor participación. Esto es una expectativa muy a título personal.
–¿Algún comentario o reflexión final?
–Como corolario, recordarle a los activos su obligación y conveniencia de hacer los aportes que correspondan, ya que ellos serán los jubilados del mañana.

