Aniversario. El Colegio de Escribanos de Córdoba celebró 109 años custodiando la fe pública
La institución conmemoró más de un siglo de trayectoria, marcado por la modernización del notariado, el compromiso con la comunidad y su rol clave en la seguridad jurídica de la provincia.
En el corazón institucional de la provincia, donde los documentos sellan acuerdos, resguardan derechos y dan forma legal a la vida cotidiana, el Colegio de Escribanos de Córdoba celebró su 109° aniversario. Más de un siglo de trayectoria, que no sólo habla de permanencia sino también de adaptación, compromiso y evolución en una sociedad en constante cambio.
La conmemoración se realizó en la casona de la institución en Villa Warcalde. Allí, profesionales y miembros de la comunidad se congregaron para resaltar el vasto transcurrir de la entidad y para reflexionar sobre su rol en la modernización del notariado y su compromiso con la seguridad jurídica que lo posiciona como referencia a nivel nacional y regional.
Una historia que comenzó en 1573
La historia del notariado en Córdoba se remonta al 6 de julio de 1573, cuando el escribano de Su Majestad, Francisco de Torres, redactó el acta de fundación de la ciudad por orden de Don Jerónimo Luis de Cabrera.
En cuanto a la institución, el antecedente más remoto se sitúa en 1897, cuando se conformó el Centro Notarial en el Ateneo de Córdoba, a iniciativa del escribano Tomás García Montaño, como primer intento de colegiación.
Sin embargo, el Colegio de Escribanos como tal se consolidó el 26 de abril de 1917, en la notaría de Manuel Florentino de Allende, bajo la presidencia de Feliciano Peralta. Este hito marcó el inicio de una trayectoria que posicionó a Córdoba como pionera en la profesionalización del notariado en Argentina.
En 1943, la ley 4.051 convirtió a la institución en un organismo oficial, siendo la primera provincia en formalizar un colegio profesional. Al año siguiente, la entidad organizó la Primera Jornada Notarial Argentina, donde el escribano José Adrián Negri presentó su célebre decálogo ético, aún vigente como referencia.
Más adelante, en 1957, Córdoba fue sede de la fundación del Consejo Federal del Notariado Argentino (CFNA), consolidando su liderazgo en el ámbito nacional.

La incorporación de mujeres también marcó hitos relevantes. En 1943, Mercedes Orgaz se convirtió en la primera mujer en integrar la conducción como tesorera, mientras que en 2000, Ángela Bonetto de Cima fue electa como la primera presidenta. Más adelante, siguieron ese mismo camino Lidia Lasagna, actualmente en un nuevo mandato, Alejandra Servidio y Verónica Bianco.
El rol del escribano en la sociedad
Sobre el rol de la escribanía en la sociedad, la presidenta Lasagna, señaló: “En una sociedad donde muchas decisiones tienen consecuencias jurídicas, como comprar una casa, hacer una donación, constituir una empresa u otorgar un poder, el escribano actúa como un garante de certeza”.
“No sólo da forma legal a esos actos, sino que también verifica que sean válidos, que las partes comprendan lo que firman y que no haya vicios ni abusos”, detalló.
En el mismo sentido, la escribana continuó: “El notario da seguridad jurídica, previene los conflictos, actúa de manera imparcial en relación a las partes, protege a quienes están en situación de vulnerabilidad y otorga veracidad a los actos”.
“Detrás de cada firma hay decisiones profundas y el escribano está ahí para que esas acciones se concreten con claridad, legalidad y paz”, concluyó Lasagna.
Por su parte, el tesorero de la institución, Carlos Muriano, expresó: “Ser escribano hoy es entender que la tecnología es el medio, pero la seguridad jurídica es el fin".
"Es por eso que el notariado cordobés, junto con el Colegio de Escribanos de Córdoba, está a la vanguardia de la digitalización, garantizando a la sociedad vinculada que los actos y los documentos que celebran y que circulan gozan de toda seguridad y de los requisitos formales que el mundo contemporáneo requiere”, agregó.
Compromiso con la comunidad y el futuro
El evento aniversario no sólo propuso una mirada hacia el pasado, sino también una proyección hacia el futuro. En ese sentido, desde la institución destacaron la organización de próximas Jornadas Notariales Cordobesas, orientadas a debatir los desafíos actuales del ejercicio profesional.

El colegio también mantiene un fuerte compromiso con la comunidad, participando en iniciativas como la Jornada Federal de Asesoramiento Notarial Comunitario, organizada por el Consejo Federal del Notariado Argentino (CFNA), y los programas de regularización dominial junto a la Municipalidad de Córdoba.
En tiempos donde la inmediatez y la digitalización plantean nuevos desafíos, la función notarial reafirma su valor: brindar certeza, legalidad y confianza.
Con 109 años de historia, el Colegio de Escribanos de Córdoba se consolida como un pilar de la seguridad jurídica y la innovación notarial. Desde sus antecedentes en 1573 hasta la incorporación de herramientas como las fojas digitales y nuevas medidas de seguridad documental, la institución ha sabido adaptarse a los cambios de época.

