Un aliado en la tercera edad
A medida que crecemos, la necesidad de mantenernos en actividad toma cada vez más relevancia. El agua es un excelente aliado donde los ejercicios requieren menor esfuerzo y genera al mismo tiempo numerosos beneficios.
En la actualidad existen numerosas alternativas de ejercicio en el agua, medio que permite realizar mayor cantidad y amplitud de movimientos e incorporar algunos que en tierra pueden resultar dificultosos o generar dolor. Además, tanto la natación como actividades acuáticas pueden realizarse durante todo el año en natatorios cerrados y climatizados y se encuentran entre los ejercicios más completos.

Practicar actividades acuáticas con regularidad genera beneficios para la salud: ayuda a prevenir problemas de tipo cardiovascular, mejora la circulación y la capacidad respiratoria, permite una mayor movilidad, tonifica, mejora las lumbalgias y los problemas relacionados con el equilibrio. Además, psicológicamente, ayuda a mejorar la depresión, levanta el ánimo, favorece la socialización y estimula la mente.
La natación, y las actividades en el agua en general, tienen efectos beneficiosos para la salud tanto en el plano físico como a nivel mental y emocional.
“El ejercicio en el agua es una muy buena opción para los adultos mayores, ya que la mayoría tiene problemas de movilidad, músculo esqueléticos, de artrosis en rodillas o columna, o neurológicos, que conllevan trastornos en el equilibrio y la coordinación y son impedimentos para la actividad física”, explica la médica Andrea Albarracín (Especialista en Medicina Interna MP 15644).
La profesional, quien también es especialista en diabetes (MP 18785), agrega que, además de los beneficios mencionados, el ejercicio mejora los niveles de glucosa y la resistencia a la insulina, por lo que ayuda también a prevenir la diabetes.
"En el agua se potencian los beneficios que tiene todo tipo de ejercicio. Para las personas mayores es especialmente favorable, ya que les permite realizar actividad física reduciendo el riesgo de lesiones en músculos y articulaciones", indica la doctora Andrea Albarracín.

Más livianos
Al contrarrestar el efecto de la gravedad, el medio acuático alivia el peso que deben soportar las articulaciones y permite una mayor libertad de movimientos que se traduce en más posibilidades de ejercicio y una sensación de bienestar que eleva el autoestima.
Prevención
Realizar actividades acuáticas contribuye a prevenir enfermedades como la osteoporosis, por el fortalecimiento de los huesos y músculos; las afecciones respiratorias como alergias o asma, dado que se desarrolla la capacidad pulmonar; las cardiovasculares, debido a que el trabajo aeróbico estimula la circulación sanguínea. Además, reduce los niveles de colesterol en el organismo, trabaja todos los músculos del cuerpo.
Bienestar
El ejercicio en el agua es placentero y no implica gran desgaste para el cuerpo. Al practicarlo se produce liberación de dopamina - hormona que produce la sensación de bienestar -, ayudando a reducir el estrés y a relajar la mente.
Integral
En el agua se trabaja el cuerpo de forma integral: se mejora la postura, la flexibilidad, se favorece la movilidad y la coordinación y ayuda al control del peso.
Vivir mejor
Incorporar la actividad acuática favorece un estilo de vida saludable, mejora la autoestima y sirve como recreación tanto como espacio de socialización.

Algunas consideraciones a tener en cuenta:
• Utilizar calzado antideslizante al desplazarse fuera de la piscina y en las duchas para evitar caídas.
• Mantenerse hidratado bebiendo sorbos cortos pero regulares de agua.
• Tomarse de las barandas o agarraderas para ingresar o salir de la pileta para evitar resbalones.
• Secarse rápidamente para evitar posibles enfriamientos y resfríos.
• No ingresar a la piscina con heridas en la piel que no hayan cicatrizado completamente para prevenir infecciones.
• La práctica deportiva no debe resultar dolorosa, de lo contrario se debe revisar o corregir la técnica de los ejercicios realizados y/o acudir a un médico traumatólogo para evaluación.
El medio acuático es cada vez más valorado por los beneficios que genera en la salud, tanto física como emocional y psicológica. Las actividades en el agua no implican un gran esfuerzo físico, permiten socializar, sentirse bien y pueden ser realizadas por todos, desde los más pequeños hasta los adultos mayores, incluyendo personas con problemas de movilidad y embarazadas.