Siesta sagrada: desde los “siestarios” argentinos hasta los “sleepboxes” europeos
Los espacios para dormir durante el día se consolidan en el país y en el mundo. En Europa, acaban de crear impresionantes cubículos equipados con enchufes, wifi y escritorios. En Alta Gracia, un hotel también ofrece el servicio de la siesta. Grupo Edisur te cuenta un poco más sobre estos lugares poco frecuentes.
Detenerse un rato. Parar la pelota. Recostarse unos minutos para continuar luego con las actividades del día es una vieja costumbre que no pierde vigencia, en Argentina y en el mundo. Desde hace unos pocos días, los alpinistas del Boston Boulders comenzaron a disfrutar de esa experiencia: el club de Massachusetts puso a su disposición la Sleepbox, una cápsula pensada para descansar. Y Argentina, claro está, no se mantiene ajena: la práctica se repite en empresas, universidades y hoteles.
"Proveemos de soluciones para relajarse, dormir, recargar energía, trabajar o sólo vivir un instante de privacidad mientras se trabaja o se explora el mundo", explican los creadores de la Sleepbox, que ya distribuyeron 60 de sus productos en toda Europa. Se trata de espacios que, por los materiales con los que fueron construidos, aíslan el ruido y van más allá: otorgan un gran confort con comodidades como wifi, enchufes y escritorios. Según publica el diario Clarín, la primera Sleepbox –cuya mayor ventaja es que, para su funcionamiento, sólo precisan instalación eléctrica– se instaló en el aeropuerto de Moscú, y ya se están proyectando otras en el estado de Atlanta. Estas cabinas, además, vienen en tres modelos diferentes: compacta, simple y de dos niveles.
El reposo local
En Buenos Aires, los “siestarios” también aparecieron para quedarse y causaron furor. Primero, en la sede de Google en Puerto Madero y, luego, en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Fadu) de la UBA.
Un puff azul del tamaño de una vivienda, alfombras y espacios para depositar objetos conforman los espacios minimalistas que desarrolló Google para que sus empleados los usen en descansos de 25 minutos y así mejoren su productividad.
Hasta tres horas, de 14 a 17, se puede parar en el hotel Hispania, el albergue de Alta Gracia que ofrece sus habitaciones para que los pasajeros duerman la siesta. "Lo usan muchísimo los viajantes que están trabajando y necesitan descansar un rato. O los turistas, la gente que está hospedada y tiene vuelos más tardes. Este servicio lo ofrecemos tanto en habitaciones para uno como para dos personas", le dijo Daniel, socio gerente del hotel, a Grupo Edisur. Una habitación simple cuesta, por esas horas, 315 pesos; una doble, para un matrimonio, 560.
El Hispania fue el primer hotel que, hace alrededor de cinco años, comenzó a ofrecer este servicio. ¿Será, también, el que haya dado el primer paso de una larga carrera que pronto correrán todos?
#DatoEdisur. ¿Realmente descansás cuando dormís? Grupo Edisur te cuenta qué tener en cuenta para tener una habitación "antiestrés".