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Qué esperan los "Millennials" de los autos

Los Millennials, todos aquellos nacidos a partir de la segunda mitad de la década de los ´80, son cada vez más protagonistas del mundo en que vivimos. Entender y congeniar con la generación más sensible e independiente de la historia es el desafío de las automotrices.

22 de marzo de 2017 a las 12:41 a. m.
Qué esperan los "Millennials" de los autos
DESAFÍO. Las compañías automotrices intentan saber qué necesidades y tendencias tienen estas nuevas generaciones de jóvenes llamados "Millennials", para promocionar las ventas de sus autos. (Mundo Maipú)

Ya no se trata sólo de jóvenes con proyectos e intereses concretos, y además, su peso en el mercado va claramente en alza. En esta nota te contamos más acerca de esta nueva generación y de sus intereses con respecto a los autos.

Mike Duggan es el alcalde de Detroit, ciudad sede del primer gran Salón del Automóvil del año. En su inauguración habló ante más de 300 personas, todas mayores de 30 años. En la charla, titulada las "Ciudades del mañana", dijo: "los Millennials no están preparados para manejar porque sólo se preocupan por contestar los mensajes de texto en sus celulares". No es la primera vez (ni será la última) en la que Millennials, el mañana y automóviles compartan debate. Entender, asimilar y congeniar con la generación más incomprendida, sensible e independiente de la historia es el desafío de las automotrices.

Jóvenes

Los nacidos entre 1984 y 2000 apuntalan su inmediata dominación del mundo con ideas transgresoras. Son caprichosos y narcisistas, individualistas e innovadores, ambiciosos e impacientes, depresivos y altruistas. No apostarán por lo tradicional, prefieren y estimulan los cambios (de trabajo y de ánimo).

Ana Sarmiento, analista de estrategias laborales para los jóvenes de esta generación y estratega en cuentas relacionadas a grandes multinacionales, explicó que lo que quieren básicamente es ser felices con lo que hacen: "Necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Si no lo consiguen, si sienten que no tienen esa oportunidad, se frustran". En esa dirección, se consolida la visión de que los Millennials ejercen altruismo moral, próspero y genuino. Un espíritu que encarrila la economía colaborativa y desprecia la posesión de bienes de gran valor. Los autos, en esta ecuación, no resultarían prioritarios.

Movilidad

Las preocupaciones de los jóvenes adultos operan en el marco de la sustentabilidad y de la movilidad, conceptos con impacto transversal al escenario automotor. Los primeros análisis generaron asombro en compañías y accionistas. El acceso a la movilidad domina el deseo del título de propiedad. Ergo: el éxito de Uber y Lyft como empresas que tejen redes de transporte privado y digital, y el renacer de la bicicleta como instrumento de movilidad sostenible. El producto fetiche del grupo etáreo es el smartphone. La teoría de Duggan, el alcalde de Detroit, tiene su sustento cultural. Los autos no eran parte del interés Millennial: en Estados Unidos, la compra de automóviles por jóvenes menores a los 30 años disminuyó en más de un 30% en los últimos años.

Tendencia

Pero recientes estudios contradijeron esta tendencia. Aunque sea una generación que desconfía de los beneficios del consumo, se incorporó masivamente al mercado de consumo en rescate de la crisis financiera de 2008. Una tenue reactivación del crédito, la recuperación parcial de la economía global, su incorporación al esquema de trabajo, su intervención en las decisiones empresariales y la asociación del auto como primera fuente inversión decretaron un boom de compradores jóvenes. La aparente apatía de los Millennials con los autos no era más que falta de dinero para comprarlos.

CONECTIVIDAD. La devoción por el teléfono digital resultó inspiradora. Consignas como conectividad y autonomía no perecerán en la transición hacia los autos del futuro. (Mundo Maipú)
CONECTIVIDAD. La devoción por el teléfono digital resultó inspiradora. Consignas como conectividad y autonomía no perecerán en la transición hacia los autos del futuro. (Mundo Maipú)

Las marcas entendieron su volátil idiosincrasia. Identificaron dos conceptos macros: tecnología y diseño, aplicados al auto encendería su entusiasmo. E interpretaron la demanda: eficiencia y ecología, dos nortes ya manifiestos por la industria. No por casualidad la etiqueta del “iPhone de los autos” ya fue atribuida a varios modelos. La devoción por el teléfono digital resultó inspiradora. Consignas como conectividad, autonomía e "infotenimiento" no perecerán en la transición hacia los autos del futuro. Si la tecnología gobierna, que lo haga al volante. La oda al diseño es, a la vez, otro factor de identidad. La estética y la apariencia del auto serán el reflejo, la representación, una manifestación externa del yo.

DISEÑO. La tecnología y diseño, aplicados al auto encendieron el entusiasmo para la compra de los automóviles por parte los Millennials. (Mundo Maipú)
DISEÑO. La tecnología y diseño, aplicados al auto encendieron el entusiasmo para la compra de los automóviles por parte los Millennials. (Mundo Maipú)

Asimilados estos patrones, las firmas automotrices actuaron en consecuencia. El segmento que mejor representa al sentimiento Millennial se confunde en los SUV compactos y urbanos. Sean autónomos, eléctricos o voladores, las compañías dedican horas, departamentos y trabajo en inventar productos de atracción. Los Millennials decidirán qué paradigmas quiebran y qué paradigmas inauguran.