Porcelanato símil piedra: elegante, rústico y natural
Símbolo de eternidad, de firmeza, de personalidad, la piedra nos cobija desde el comienzo de los tiempos. En esta nota Ferrocons te cuenta cómo utilizar el porcelanato símil piedra, una solución para todos los gustos.
Enigmáticas, energéticas, preciosas. Las infinitas combinaciones de veta, color y textura hacen que cada piedra sea única, y esta característica se traslada a los porcelanatos. Resistentes, duraderos y con poco mantenimiento, es un acierto elegir las placas de este material para cubrir pisos o utilizarlas como revestimiento.

Claros o en colores oscuros, los porcelanatos símil piedra suelen tener la rugosidad característica del material natural. Por eso son ideales para ambientes húmedos como patios o baños. Sin embargo, al mismo tiempo, la elegancia que emana de estos minerales milenarios les otorga un toque de distinción a los ambientes más exquisitos.
Esta capacidad de adaptación de la piedra la transforma en la preferida de los interioristas a la hora de concederle temperamento a un ambiente; su versatilidad permite que sea utilizada tanto en el interior como en el exterior, en pisos o como revestimiento.
Tip: es altamente recomendable utilizar el mismo porcelanato símil piedra en suelos y paredes, dando continuidad entre el piso y el revestimiento, para generar sensación de amplitud y profundidad en los ambientes.

Este material puede usarse casi en cualquier espacio. La multiplicidad de diseños funcionales y agradables a la vista son decorativos y cálidos al tacto. La dureza del material permite que sea colocado en lugares de alto tránsito así como en sitios expuestos a las inclemencias del tiempo.
Pero: ¡cuidado! La piedra -y por transición el porcelanato que la asemeja- debe ser utilizada sin abusar. Como todo material que tiene como característica una dura sensación de rudeza, puede generar un efecto no deseado: darle frialdad al ambiente. Para evitar esta situación, lo ideal es resaltar el aspecto benévolo y natural de la piedra, utilizándolo para elevar los espacios y no para hacerlos pesados.

Para elegir el tipo de piedra, es importante tener en cuenta el tamaño y la luminosidad del ambiente. Para espacios pequeños, es ideal utilizar placas de piedra clara. De este modo se agranda la zona y amplifica la luz natural, equilibrando el ambiente. El dato: el porcelanato en tonos claros se lleva muy bien con los estilos nórdico, japandi, rústico o vintage.
En cambio, las piedras en tonos oscuros le otorgarán temperamento y porte a los ambientes grandes y amplios. Jugar con la gama de los grises profundos y los negros será un acierto para ambientes al mismo tiempo rudos y lujosos. El dato: este color de porcelanato es ideal para estilos modernos, industriales, o departamentos tipo loft.

El porcelanato lleva a la perfección el efecto rústico de las piedras naturales como calizas, pizarras o cuarcitas, con sus tonos, relieves y texturas, otorgándole a los ambientes el encanto y la seducción de la naturaleza.
Como todos, este porcelanato es aislante, por lo tanto permite mantener el calor de los ambientes en invierno y favorece la conservación de los espacios frescos durante el verano. Todas las ventajas de lo natural de la piedra se unen a la sustentabilidad y la durabilidad del porcelanato, un material eterno, simple de manipular y de colocar.

La piedra es un material benévolo, duradero, eterno. A través de la colocación de porcelanatos símil piedra es posible trasladar la naturaleza al interior del hogar. Su belleza, misteriosa y elegante, nos permitirá crear ambientes únicos e irrepetibles, como las personas que los habitan..