¿Por qué utilizar el casco?
La ley, pero también la lógica, obligan su uso cuando se circula en moto. Sin embargo, los estudios demuestran que más de la mitad de los motociclistas se resisten a usarlo. Desde Ducati Córdoba presentamos mitos y recomendaciones para que no lo dudes más y te abroches a la vida.
La Ley Nacional de Tránsito obliga al uso de casco cuando se circula en motos o ciclomotores. Pero, más allá de la obligatoriedad legal, existe una razón básica para que uses el casco: te puede salvar la vida.
De hecho, según un estudio de la Oficina General de Contaduría de Estados Unidos, los motociclistas que usan el casco tienen un 73 por ciento menos de mortalidad que los que no lo usan y hasta un 85 por ciento menos de lesiones graves.
Sin embargo, las últimas mediciones realizadas por la asociación civil Luchemos por la Vida, afirman que, en la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, sólo el 56 por ciento de los conductores de motos o ciclomotores lo usan.
Incluso, según la misma organización, existen diversos mitos que tienden a desestimar la importancia en el uso del casco:
Mito: "El casco afecta mi visión, no veo bien de costado".
Realidad: la visión periférica es de entre 200º y 220º. Los estándares de seguridad internacionales requieren que los cascos provean 210º de visión. Alrededor del 90 por ciento de los accidentes suceden dentro de un rango de 160º, por lo cual es evidente que los cascos no afectan la visión periférica.
Mito: "Con el casco no puedo escuchar bien los sonidos de la calle".
Realidad: los cascos reducen la sonoridad de los ruidos, pero no afectan la capacidad del motociclista de distinguir entre diferentes sonidos. Incluso, algunos estudios indican que los cascos son útiles para reducir el sonido del viento y proteger la audición.
Mito: "En caso de accidente, los cascos provocan heridas en el cuello o médula espinal"
Realidad: diversos estudios revisados por la Oficina General de Contaduría de Estados Unidos demostraron una mayor incidencia de lesiones severas en el cuello en aquellos motociclistas que no usan casco. Por otro lado, un estudio realizado en Illinois, Estados Unidos, descubrió que los cascos reducen el número de heridas graves en la médula espinal.
Mito: "Si me mato es asunto mío, sólo yo me perjudico"
Realidad: la muerte o discapacidad permanente de un individuo tiene consecuencias económicas y sociales no sólo para su entorno íntimo, sino también para el resto de la sociedad. Es indiscutible entonces que, más allá de la obligatoriedad legal, usar casco al conducir una motocicleta constituye un acto de responsabilidad para con uno mismo y con el resto de la sociedad, que ningún motociclista debería obviar.

¿Cómo elegir el casco ideal?
Los cascos se comercializan en diferentes modelos y tamaños. Para saber si el casco que nos estamos probando es el indicado, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:
- Debe quedar bien ajustado por todas partes. Debe sentirse presión en la frente y las orejas. Con el paso del tiempo esta presión comenzará a ceder. Detrás del casco en la zona de la nuca, encontrarás los stickers que indican cuáles son las normas que cumplen.
- Color del casco: son preferibles los colores claros ya que mejoran la visibilidad.
- Peso: los cascos pesados generan fatiga en el cuello. Podés revisar su peso en el sticker que está debajo de las normas.
- Controlá las almohadillas: deben tener mucha resistencia al ser presionadas y luego volver a su estado natural.
- Tipo: dentro del casco se encuentra la etiqueta donde explica qué tipo de casco es y el año de fabricación. Recordá que los cascos tienen una vida útil de tres a cinco años.
- Que sea de cierto grosor y flexibilidad: colocate el casco y presioná el mentón del mismo, si toca tu propio mentón quiere decir que no te va a proteger frente a un accidente.
- Confort: que te quede cómodo.
Además, recordá que los cascos están diseñados para absorber energía, por lo que bajo ningún punto de vista debes retirarle los componentes que lo conforman (almohadillas, visera y cintas).
Los usos
Finalmente, recordá que los cascos están pensados para diferentes tipos de usos:
- Cascos de off road: no poseen protección acrílica en los ojos por lo que tendremos que utilizar una antiparra. Estos cascos son muy frescos, por lo general son livianos e ideales para andar por la tierra. Además poseen una visera que te cubre del sol. En contra: no tienen buena protección aerodinámica, lo que provoca mucho ruido en la ruta y tienda a elevarse por la acción del viento lo que te obligará a hacer fuerza con el cuello.
- Cascos abiertos: estos cascos se caracterizan por ser de fácil colocación, livianos, cómodos y frescos; son ideales para el uso dentro de la ciudad. En contra: no poseen protección de mentón por lo que en un accidente podés sufrir lesiones en esa zona. También en la ruta producen mucho ruido.
- Cascos rebatibles: son cómodos y permiten levantar la mentonera en la ciudad y en la ruta tenerlo cerrado. Además, tienen buena aerodinámica. En contra: es pesado, ya que la bisagra le otorga un peso adicional. Produce algo de ruido pero menos que los mencionados anteriormente.
- Cascos integrales o cerrados: poseen la mayor protección contra caídas o accidentes. Suelen ser muy livianos y poseen una excelente protección aerodinámica. En contra: al poseer una buena protección aerodinámica no permite el ingreso de mucho aire por lo que suelen ser calurosos.
Fuentes: instructor Federico Salas, Driving Safety / Luchemos por la Vida