¿Por qué los perros ladran y corren a los autos?
Los perros son una subespecie de los lobos y aunque hoy en día son animales domésticos, sus antepasados eran cazadores y atrapaban todo lo que se movía, lanzándose hacia las patas de su presa. Aparentemente, de allí viene el extraño comportamiento canino de correr a los autos.
El lobo gris es considerado el antepasado más inmediato del perro. Las pruebas arqueológicas demuestran que el perro ha estado en convivencia cercana con los humanos desde hace al menos 9.000 años, y desde entonces, los canes se han convertido en animales domésticos.

Sin embargo, en otros tiempos, los perros, o más precisamente sus antepasados, eran cazadores, por lo que atrapaban todo lo que se movía, lanzándose hacia las patas de su presa para inmovilizarlas. Este instinto, al igual que muchos otros, habría pasado de generación en generación alcanzando a los animales domésticos que, al no necesitar de la caza para conseguir su comida, pacificaron su instinto depredador pero sin extinguirlo del todo.

Esa sería una de las explicaciones más confiables de por qué los perros ladran y persiguen no sólo a los autos, sino también a las motos, a las bicicletas y a cualquier otro medio de transporte, objeto o incluso ser vivo que se mueva más o menos velozmente. Al ver un automóvil en movimiento los perros los persiguen porque interpretan que son una especie de presa que deben atrapar, aunque por su domesticación surge más bien como forma de diversión o distracción.

De todos modos, algunos especialistas relacionan este comportamiento como una neurosis o manía. También con un “sistema de defensa” ante lo desconocido. Así, al relacionar el ruido y el movimiento de los coches con un objeto peligroso surge el instinto de ladrar y “atacar” al vehículo.