El lunes con una sonrisa en la mochila
“Son risas de Invierno” dejó un resultado muy satisfactorio. La participación de organismos públicos junto a vecinos de Córdoba posibilitó un ciclo que conjugó arte, deportes y cultura.
Con los últimos rayos de luz de la tarde del domingo, las vacaciones de invierno brindaron sus últimos destellos y sonó la campanada que anuncia el fin de un largo recreo para los más chicos de la familia. Atrás quedarán los juegos y las actividades recreativas, hasta las próximas vacaciones.
Durante el último receso escolar, la Agencia Córdoba y el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia llevaron adelante el ciclo “Son risas de Invierno”, una propuesta que incluyó actividades artísticas, juegos y una merienda como ingredientes fundamentales.

El ciclo se concretó en distintos playones barriales de la ciudad de Córdoba, con el propósito de acercar los bienes de la cultura a todos los sectores de la población y estimular la integración de chicos y grandes.
La iniciativa se extendió a los barrios Marcos Sastre, El Quebracho, Panamericano, Villa El Libertador, Pueyrredón y Las Violetas, Cooperativa La Unidad, Argüello Lourdes y Villa Aspacia, para cerrar en Mirizi, el sábado pasado, y en Granadero Pringles y Comercial el domingo.

Los títeres El Telón y el Payaso Poca Sopa llevaron a escena las obras “La calle misteriosa” y “Las desventuras de Poca Sopa”, respectivamente, mientras que la mimo Maracatú desarrolló ese don de convertir el vació en una hoja de papel que transparenta historias y emociones.
Cabe agregar que hubo un cupo de ubicaciones reservado para funciones teatrales y de cine que se realizaron en el Teatro Real y en el Centro Cultural Córdoba.