Labio leporino y paladar hendido: el rol de la cirugía reconstructiva
1 de cada 700 recién nacidos padece esta malformación congénita. Cuáles son sus causas y cómo tratarla.
La Fisura Labiopalatina es la malformación congénita craneofacial más frecuente en recién nacidos. Esta puede presentarse como fisura labial unilateral o bilateral (conocido como “labio leporino’') y, en ocasiones, solo como fisura palatina, aunque es muy frecuente la asociación de ambas entidades.
Lo que sucede durante las primeras semanas de gestación es una falla en la fusión de los procesos que forman la cara. Como consecuencia, también se presentan malformaciones de diversos grados en la nariz, en el labio, en la encía superior y en el paladar. Estas afecciones pueden diagnosticarse en la etapa prenatal a través de estudios ecográficos.
El origen de esta patología es multifactorial, por lo que puede estar asociada a:
- Factores hereditarios (familiares directos afectados)
- Factores ambientales (como déficit nutricional o de Ácido Fólico durante el embarazo)
- Tabaquismo
- Exposición a radiaciones durante el embarazo
- Agentes infecciosos
- Ciertos medicamentos
Generalmente, esta patología se presenta en la cara aunque existe la posibilidad de malformaciones asociadas a otros órganos.

Cómo tratar el labio leporino
El tratamiento para la Fisura Labiopalatina es multidisciplinario e involucra a profesionales de distintas especialidades médicas tales como Pediatría, Odontopediatría, Psicología, Cirugía Plástica y Reconstructiva, Otorrinolaringología y Fonoaudiología.
Ellos son quienes acompañan al paciente de manera cercana y activa hasta la adolescencia para tratar posibles problemas asociados tales como:
- Dificultades para alimentarse
- Problemas durante el crecimiento y desarrollo en etapas iniciales
- Alteraciones dentarias y maxilares
- Otitis en la niñez
- Alteraciones en la conducta psico-social
La Cirugía Reconstructiva se constituye como la opción terapéutica más adecuada cuando se encuentran involucrados tanto labio como paladar (fisura bilateral).
La primera intervención quirúrgica se realiza alrededor de los 3 meses de edad, cuando el paciente tiene un peso mayor a los 4,5 Kg. Esta cirugía llamada Queiloplastía, consiste en realizar el cierre del labio y corrección de la nariz.
La fisura del paladar se trata en la etapa prelingüística (alrededor del año de edad) a través de la cirugía llamada Palatoplastia que tiene fundamentalmente dos objetivos: por una parte, separar la cavidad nasal de la cavidad oral,. Por otra parte, y la más importante, es reparar los músculos del habla con el fin de prevenir la insuficiencia velofaríngea (más conocida como la nasalización del habla - voz gangosa).
Luego de estas cirugías, al terminar el desarrollo facial (ocurre durante la adolescencia), se evalúa la necesidad de una rinoplastía final, sin dejar de lado el apoyo necesario de los especialistas antes mencionados.
Servicio de Cirugía Estética, Plástica y Reparadora.