Iluminadas por el sol: ciclovías que brillan con energía solar
A través de distintos materiales, estos caminos absorben la energía del sol y la liberan de noche en forma de luz. Ayudan a prevenir accidentes y reducen la contaminación lumínica.
Por los beneficios que aporta tanto a nivel físico como a nivel ambiental, la bici es un medio de transporte cada vez más utilizado en muchos países del mundo. En ese marco, crece el número de empresas que diseñan y desarrollan innovadoras propuestas de ciclovías. Una tendencia en auge es la de los caminos solares, que de noche brillan e iluminan el entorno que los rodea. Grupo Edisur te acerca algunos de los casos implementados en Europa.
Un camino de estrellas en Inglaterra
“Starpath” fue una de las primeras iniciativas en este rubro. Ubicada en el parque Christ’sPieces de Cambridge, esta ciclovía se nutre de los rayos del sol y cuando oscurece los libera como luz artificial. Fue ideada por la firma Pro-Teq y se basa en un líquido que se aplica sobre la superficie de la vía. La intensidad del brillo varía en función del entorno: mientras más oscuro es el ambiente, más fuerte es la luz que emite.
Algunas de las ventajas que proporciona este sistema son la reducción de accidentes (gracias a una mayor visibilidad de desniveles y de personas que se cruzan), disminución de la contaminación lumínica (por la baja intensidad de la luz) y escasos gastos de mantenimiento.
Infraestructura inspirada en Van Gogh en Holanda
“La noche estrellada”, una de las obras más destacadas de Vincent van Gogh, es la inspiración detrás de “Van Gogh-Roosegaarde”. Mediante piedras led, el diseñador holandés Dan Roosegaarde imitó en esta ciclovía las pinceladas que el artista plasmó en el cielo de su pintura. Al igual que “Starpath”, estas piedras se cargan de día y transforman esa energía en luz que liberan de noche.
La medida, que reúne recursos energéticos y urbanísticos con elementos culturales, se aplicó en Nuenen, el pueblo natal de Van Gogh.
Propuestas para bicis y peatones en Polonia
Movilizados por la prevención de accidentes, los trabajadores del Instituto de Investigación Técnica TPA proyectaron un camino peatonal y una ciclovía que funcionan con energía solar. El diseño, que está en fase piloto, se aplicó en un tramo de 100 metros en LidzbarkWarminski, al norte de Polonia.
El brillo de las vías fue posible gracias a una pintura creada con un material sintético, que reacciona a la luz del sol y emite un brillo que dura 10 horas. Como el material permite la adaptación a distintos colores, en este caso se optó por el azul, para que no desentonara con el entorno.
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Fuentes: Plataforma urbana y Fahrenheit. Fotos: ©Pro-Teq, ©Studio Roosegaarde y ©TPA Sp.zo.o.