Agua, el medio más eficaz para hacer fitness
Todos los ejercicios que normalmente se realizan en gimnasios y al aire libre también comenzaron a practicarse en el agua. Correr, saltar, bailar y levantar pesas aportan mayor resistencia, fuerza y potencia si se practican en un medio acuático.
En los últimos años, y a partir de la enorme variedad de alternativas que ofrece el fitness, cada vez más personas empezaron a poner su cuerpo en movimiento: algunos para bajar de peso y estar más saludables, otros para moldear su cuerpo o simplemente como desconexión de la rutina.
¡Pero, atención!, porque hay quienes trasladaron estas actividades al agua, donde las ventajas se potencian, la rutina de ejercicios se hace más divertida y, además, la pueden practicar personas que de otra manera no podrían, como los ancianos, las embarazadas y las personas que están en rehabilitación física.
¿Qué podemos hacer en el agua?
Además de nadar, es posible correr, saltar, bailar, levantar pesas, andar en bicicleta, caminar, elongar y hasta hacer yoga.
Los beneficios son muchos
- Evita lesiones: para quienes eligen el running como actividad física de rutina, el asfalto es un medio que provoca daños en distintas articulaciones, lesiona los ligamentos y aumenta el riesgo de sufrir, por ejemplo, un esguince. También puede potenciar el dolor lumbar. Correr 15 minutos en una pileta con el agua a la altura de la cintura equivale a una hora running en tierra.
- Se adquiere más resistencia, fuerza y potencia, porque los ejercicios dentro del agua son más difíciles de realizar que en el medio normal, debido a la resistencia que producen el volumen y densidad del agua. El agua tiene 12 veces más la resistencia que el aire.
- Movimientos agradables: el agua produce mayor comodidad, relaja y, al mismo tiempo, es un medio libre de lesiones. Además, la actividad física en el agua produce más felicidad.

- Mejora la actividad cardiovascular: en el agua, el corazón late más lentamente y la compresión del agua favorece la circulación.
- Los movimientos se hacen más fáciles: saltar bien alto, cambiar de dirección, entre otras acciones, se facilita en el agua.
El mar, aún mejor
Si cualquiera de estas actividades las trasladamos al mar, los beneficios son aún mayores, ya que la composición del agua marina, rica en yodo, potasio, zinc, entre otros, es altamente positiva para la piel, que los absorbe y aprovecha sus beneficios. Además, su densidad facilita la relajación muscular.