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“Me privé de todo para hacer esta fábrica”

Construir una fábrica que trascendiera los caminos que ya había andado la familia. Ese era el sueño de Víctor Bongiovanni.

30 de diciembre de 2012 a las 12:02 a. m.
“Me privé de todo para hacer esta fábrica”

Construir una fábrica que trascendiera los caminos que ya había andado la familia. Ese era el sueño de Víctor Bongiovanni que en una curva de la pequeña localidad de Elena levantó una planta modelo para producir pisos.

–Mi abuelo, un italiano que vino de Peveragno, Cuneo. Llegó para trabajar en el campo, como eran ocho hermanos esa actividad no les rendía, entonces junto con mi padre se pusieron una pequeña fábrica de mosaicos, producía 30 metros por día. Luego metieron ladrillos de bloques, hasta que hace dos décadas me hice cargo yo y comenzamos a incorporar tecnología italiana usada.

–Le metió un cambio al negocio.

–Sí, esas máquinas funcionaron un tiempo, alcanzamos un techo productivo que nos obligó a dar otro salto e invertimos todo lo que teníamos en un proceso continuo y automatizado.

–¿Eso cuándo fue?

–En 2009, armamos una planta robotizada modelo, única en su tipo en Sudamérica. Agarramos los últimos 10 meses de trabajo fuerte con el gobierno de Néstor Kirchner, sobraban las obras en todo el país. Gracias a Dios fuimos para adelante, armamos otra etapa de automatización en 2010 y ahora tenemos un proyecto secreto (sonríe) que va a ser muy importante para 2013, un producto a alta gama.

–¿Cuántos metros cuadrados de piso pueden hacer?

–Hasta 3.400, a veces más.

–De los 30 metros que hacía el abuelo, a los 3.400 de ahora hay una distancia considerable.

–Y hay otra diferencia importante: al inicio eran 30 metros de un piso regular, hoy son 3.000 metros de un piso espectacular, de alta calidad y con poco descarte. Hoy con un laboratorio analizamos toda la piedra, hacemos ensayos, tenemos un ingeniero revisando todo, dosificamos y mezclamos con proporciones exactas, cosas que antes no existían.

–¿Cómo hizo la inversión? ¿Con plata propia, pidió crédito…?

–El 85 a 90 por ciento fue ahorro propio, rompimos el chanchito. Ahorré muchísimo, personalmente yo. Me privé de todo durante 10 años, de comprar vehículos nuevos, de conocer el mundo. Adquirí inmuebles sabiendo que los iba a vender después para instalar la línea. Y además, la gente que tengo entendió la necesidad de ahorrar para dar ese paso al frente. Fue espectacular su actitud.

–Hubo conciencia en la Pyme sobre cuál era el plan.

–Exacto. Con mi familia salí de vacaciones por primera vez, 15 años después de habernos casado con mi esposa. Junté dólares por 15 años para hacer esto.