Valorar el trabajo humano
El trabajo tiene dos dimensiones -social y económica- que deben ser valorizadas en el actual contexto de incertidumbre, más allá de los datos estadísticos positivos de los últimos años.
El trabajo humano tiene dos dimensiones que deben ser debidamente valoradas en el contexto actual, más allá de las proclamas ideológicas y partidarias que suelen expresarse y repetirse cada año para esta fecha.
En lo social, la capacidad de hacer del individuo es una forma de realización personal que le permite vivir con pasión los desafíos modernos. Si se deja de lado las frivolidades y el modo en que cada uno puede resolver su pasar económico, el trabajo sigue siendo fundamental en el desarrollo de las posibilidades creativas y productivas de los seres humanos.
Este valor y aspiración parece haberse perdido en la Argentina por parte de ciertos grupos sociales que adivinan atajos para enriquecerse rápidamente, vivir con liviandad su existencia y sumergirse en las peores conductas morales. El trabajo enaltece a quien lo ejerce con dignidad.
El interés que exhibió el kirchnerismo en la primera etapa de su gestión de una década estuvo correctamente dirigido a incentivar la recuperación de los medios de producción, que en la práctica se habían inutilizado o eran usados a la mitad de su real capacidad. Así, los datos oficiales comenzaron a reflejar una fuerte caída en la desocupación, tendencia que se mantuvo hasta 2009. A partir de allí, el empleo privado formal se recuperó en cuentagotas, mientras que la generación de puestos de trabajo creció con fuerza en el sector público en sus distintos niveles.
Si bien puede ser elogiable que el Estado recupere sus funciones de control, en ciertos casos –como las empresas públicas y oficinas inoperantes– esa expansión alentó mayores burocracias e ineficiencias, que deben ser afrontadas por el resto de la sociedad.
Otra inquietud en el terreno económico es el dato preocupante que revela la última encuesta nacional de Poliarquía, que mostró que el 53 por ciento de los argentinos teme perder el empleo o que esto le suceda a algún miembro de su familia. Esta problemática surgió con fuerza en los últimos meses y muestra un crecimiento que debe ser tomado en cuenta por las autoridades.
¿Cómo se puede proteger el trabajo, que ha sido el promotor de la igualdad social en la Argentina? No sólo con el uso de planes sociales, que pueden significar un auxilio parcial, sino con una lectura adecuada sobre la legislación laboral, para saber si esta protege en forma adecuada al trabajador, contempla las nuevas actividades que generó el desarrollo tecnológico y la informática y si es conveniente ajustar disposiciones que tienen más de 35 años, consagradas en las paritarias del período 1974-75.
La valoración social del trabajo debe ir acompañada de acciones que supongan también darle su rol privilegiado en la actividad económica de una sociedad. Es la mejor forma de celebrar el 1º de Mayo, una de las jornadas más importantes en la historia de la humanidad.

