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Sólo la verdad

La auditoría de la Dirección Nacional de Vialidad determinó que a Báez le adjudicaron obras públicas por 33 mil millones de pesos, que obtuvo pagos por adelantado e incluso de final de obra, aunque varios emprendimientos aún no fueron concluidos.

04 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Sólo la verdad

La expresidenta Cristina Fernández se presentó ante el juez federal Julián Ercolini para prestar declaración indagatoria sobre una presunta asociación ilícita con exfuncionarios y el empresario Lázaro Báez, por la concentración de la obra pública en Santa Cruz. La auditoría de la Dirección Nacional de Vialidad determinó que a Báez le adjudicaron obras públicas por 33 mil millones de pesos, que obtuvo pagos por adelantado e incluso de final de obra, aunque varios emprendimientos aún no fueron concluidos.Ante el magistrado y en declaraciones periodísticas, la exmandataria sostuvo que no cometió delito y que las causas judiciales que afronta forman parte de una persecución judicial y política.Sus allegados afirman que se intenta proscribir una eventual candidatura de Cristina Fernández en 2017, por su "fuerte crecimiento en las encuestas".Es curioso el viraje en el relato de la expresidenta y de sus defensores públicos. Antes de concluir su mandato y en los primeros meses de este año, afirmaba que no tenía miedo de concurrir a la Justicia para defender su gestión y proclamaba su inocencia, pese a la aparición de pruebas cada vez más comprometedoras. Ahora, sostiene que se trata de una persecución. Llegó, incluso, a comparar su situación judicial con la que afrontan los exmandatarios de Brasil Lula Da Silva y Dilma Rousseff.Cristina Fernández debería explicar con claridad por qué decidió poner en marcha y sostener las sospechosas operaciones sobre "dólar futuro" que se hicieron para sostener en forma artificial el precio de la divisa.Debería demostrar que no existió malversación de fondos públicos direccionados al grupo Hotesur SA, en cuyos registros contables se llegó a falsificar la firma de su exesposo Néstor Kirchner.También debería responder sobre el presunto enriquecimiento ilícito en la denominada "causa Los Sauces" y en diversos actos sospechados de lavado de dinero, además de las documentadas vinculaciones comerciales con Lázaro Báez, que ahora niega. Finalmente, tendría que explicar por qué decidió llevar adelante un pacto con Irán, cuyos exjerarcas están señalados como partícipes ideológicos del atentado contra la Amia. El temario no se agota ahí, pero al menos una declaración sincera ante la Justicia y los argentinos ayudaría a comprender su verdadera posición en causas que conmocionan a la sociedad.Todas las otras argumentaciones, así como las múltiples trabas y apelaciones que realiza ante los estrados judiciales, sugieren la intención de ocultar la verdad.La catarata de palabras y una supuesta proscripción para comicios que se realizarán recién dentro de un año forman parte del estilo provocador que usó en su gestión y que pretende repetir ahora.