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Robo de encomiendas en el Correo

Las denuncias de damnificados por sustracciones parciales o totales de productos adquiridos por Internet ponen en tela de juicio la capacidad de control del Correo Argentino y de la Aduana.

21 de enero de 2014 a las 12:01 a. m.
Robo de encomiendas en el Correo

Los avances tecnológicos han potenciado las compras y ventas por Internet, un fenómeno que alcanza a la más variada gama de productos. Indumentaria, electrodomésticos, mobiliario, música y video, material de oficina, juguetes y celulares, entre otros muchos artículos, se comercializan en esta especie de tienda on line a escala global. Sin embargo, los sistemas de seguridad del sistema dejan mucho que desear. Este diario publicó sendos informes que dan cuenta de denuncias de robos o manipulación de encomiendas que llegan del exterior y que deben ser entregadas a los compradores en sus domicilios o en los centros de distribución de las empresas postales, en su mayoría de la estatal Correo Argentino.Una modalidad delictiva que fue puesta al descubierto por numerosos damnificados de esta y otras provincias y que por ahora no ha encontrado respuesta ni solución ni en el propio Correo ni en la Dirección Regional de Aduanas, que tiene jurisdicción también en Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja y Catamarca. Lo que se ha escuchado hasta ahora son cruces de acusaciones entre los ejecutivos de esos organismos, quienes deslindan responsabilidades en una polémica estéril que no aporta nada a la solución de fondo de la cuestión, como es brindar una explicación a las víctimas de los robos y averiguar cómo y quiénes los perpetraron.No sería acertado que estos atracos se agoten en investigaciones internas que dice hacer la empresa de correos cada vez que hay una sospecha o pruebas fehacientes de sustracción parcial o total de productos que, entre los remitentes más comunes, provienen de China y Estados Unidos. Más allá de las sanciones que les pueda caber a los empleados presuntamente infieles, hay que radicar las denuncias que corresponda en la Justicia. Sería grave que estemos frente una modalidad delictiva extendida en el tiempo y que se haya hecho pública recién ahora por las quejas de los usuarios; o que la Aduana y el Correo estatal sean un fenomenal agujero negro. En todo caso, es una mancha más para un sistema que no logra la eficiencia, transparencia y confianza de las que sí gozan servicios de correo en otros países del mundo.En la nota periodística, el gerente de la Región Centro de Correo Argentino, Simón Dasenchich, admite que "lo que se roban son cosas valiosas", aunque aclara que esa clase de mercadería "casi no pasa por el Correo" y que en materia de electrónica la logística hasta la entrega al cliente es responsabilidad del ente aduanero.Queda dicho que el solo reparto de culpas no contribuirá a poner fin a esta nueva manera de apropiarse de lo ajeno, como ha quedado probado por los testimonios de los afectados. Con controles rigurosos y menos burocracia se podría encarrilar una situación que, además, debe ser motivo de investigación en la Justicia.