Legalizar la droga, un desafío
El tratamiento del proyecto de ley que despenaliza el consumo de drogas para uso personal constituye un gran desafío, y habrá que determinar si será útil para desmantelar las redes de narcotráfico.
La Cámara de Diputados de la Nación ya inició el tratamiento del proyecto de ley que legaliza, o al menos despenaliza, el consumo personal de drogas. El tema era motivo de fuertes controversias y rechazos hasta hace poco tiempo y hoy tiene una aceptación casi generalizada, acorde con los avances en las legislaciones en varios países del mundo. La iniciativa será considerada primero en comisión y posteriormente en el recinto, e igual trámite seguirá luego en el Senado. Pese a que cuenta con una amplia base a favor –Frente para la Victoria, Unión Cívica Radical y Frente Amplio y Progresista–, se descuenta que habrá duros debates con el PRO, el Peronismo Federal y diputados independientes.Académicos, ministros y funcionarios especializados, investigadores policiales, representantes de la Iglesia Católica y expertos en la lucha contra la droga pasarán por la Cámara para dar sus opiniones, por lo que se espera un debate a fondo y enriquecedor.El proyecto es amplio y omnicomprensivo, ya que despenaliza no sólo el consumo de marihuana sino también el de otras drogas de uso personal, y serán los jueces quienes dictaminarán cuánto es el máximo de droga para consumir.Además, se establece que no será delito el consumo de drogas en público –siempre que no se incite a los menores– y despenaliza el cultivo de estupefacientes, mientras no sea para comercializarlos. También propone reducir la pena máxima de contrabando de estupefacientes de cuatro y medio a tres, para posibilitar la excarcelación de las llamadas "mulas" usadas para el tráfico internacional. Sin duda que este último será uno de los temas que se prestará a mayores debates, ya que la llamada "mula" –es decir, el tráfico que utiliza seres humanos o el transporte ilegal de drogas a través de personas que son usadas como escudos– resulta execrable.La despenalización del consumo de drogas viene siendo aplicada en algunos países europeos con relativo éxito. Se trata de una metodología utilizada para combatir el narcotráfico mediante la legalización del consumo de drogas para uso personal, como se hizo con la derogación de la llamada "ley seca", que prohibía la ingesta de alcohol en Estados Unidos en las primeras décadas del siglo pasado.El gran interrogante es si la norma ahora en debate tendrá los resultados esperados. América latina no es un pequeño país europeo, con pocos habitantes y más fáciles de controlar desde el punto de vista de la seguridad. Es un continente inmenso, con índices de pobreza y marginalidad social muy altos y con una minoridad expuesta a los estragos del narcotráfico. Los menores que consumen paco o drogas similares de alta peligrosidad constituyen un problema realmente inquietante, que debe ser debidamente considerado por cualquier proyecto de ley.

