La frustración de un proyecto clave
La imposibilidad de emprender la construcción de gasoductos troncales, que beneficiarían a más de 400 mil usuarios y a mil industrias, es un duro golpe para la infraestructura provincial.
El virtual abandono del proyecto de gasoductos troncales en la provincia de Córdoba significa un paso más hacia la decadencia en materia de calidad de vida y en el desarrollo industrial, a partir de la carencia de una infraestructura clave para la producción y la reducción de costos. El megaproyecto fue elaborado en 2010. Ya se había logrado la aprobación de un crédito por parte del Banco Nacional de Desarrollo Social de Brasil. El objetivo era llevar gas natural a unos 400 mil vecinos y atender la demanda de más de un millar de fábricas, a través del tendido de 1.770 kilómetros de cañerías y estaciones reductoras.De más está decir el importante salto en la calidad de vida que implicaría para miles de cordobeses el contar en la puerta de sus hogares con un combustible más económico y en forma permanente, en contraposición a la búsqueda casi semanal de gas en garrafa o a través de la entrega por camiones cisternas.En el ámbito fabril, la provisión de gas natural abarataría en forma considerable los procesos de producción, que deben valerse ahora de otro tipo de combustible, más caro o bien con una provisión más irregular. La reducción en el costo de este insumo es clave para mantener la competitividad de los productos, tanto para el mercado interno como en el externo.Sin dudas que la frustración embarga a los cordobeses por la demora en la concreción de un megaproyecto que ya estaba definido en cuanto a sus alcances y en cuanto a lo accesible de su financiación, pues el crédito tenía un plazo de devolución de 10 años, con dos de gracia, a un interés anual de 4,5 por ciento. Córdoba ofrecía como garantía de pago la coparticipación de impuestos, que debía ser autorizada por la Nación.La iniciativa se frenó por la disputa política entre la administración central y el Gobierno provincial, ya que el kirchnerismo nunca se decidió a otorgar los avales definitivos para el endeudamiento que contraería Córdoba.En los últimos meses, las autoridades nacionales también objetaron que los tribunales de competencia para cualquier eventual disputa fueran los de Brasil, atento a la experiencia negativa con los juzgados norteamericanos en la pelea con los fondos buitre.Aunque los funcionarios provinciales conservan una mínima esperanza de reactivar la iniciativa tras un cambio de Gobierno en 2015, lo cierto es que la eventual caída de uno de los proyectos más trascendentes para Córdoba en los últimos años significa un retroceso grave.Si a ello se suma que también está en duda el crédito del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF, ex Corporación Andina de Fomento) para la financiación del acueducto entre Los Molinos y la capital de la provincia, está claro que Córdoba está resignando dos obras emblemáticas para el desarrollo regional.

