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La impunidad de las sectas

Grupos inescrupulosos que se aprovechan de la credulidad y las necesidades de algunas personas para someterlas a toda clase de vejaciones actúan con impunidad por el vacío legal existente.

02 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
La impunidad de las sectas

Las revelaciones de una investigación de La Voz del Interior acerca de las actividades de una persona apodada "Maestro Mehir", al frente de un grupo de características religiosas radicado en Villa Carlos Paz, actualiza la preocupación por el desarrollo de estas asociaciones, algunas de las cuales adquieren características de sectas destructivas o satánicas. La primera dificultad que se presenta al abordar este tema es la determinación del momento en que estas agrupaciones de personas se convierten en sectas. El diccionario de la Real Academia Española las define, en su primera acepción, como "conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica", lo cual, por su generalidad, no aporta mayores precisiones. Cualquier organización que se permitiera el disenso respecto de alguna verdad aceptada por otros podría ser considerada una secta.Mucho más ajustado resulta el concepto que maneja Alfredo Siletta, considerado como el especialista que más conoce sobre el tema en el país. En una entrevista publicada en fecha reciente, Siletta definió las sectas como "grupos de manipulación psicológica que tienen un líder que plantea una verdad revelada, que no permiten el cuestionamiento de esa verdad y se consideran los elegidos".Otra cuestión es cómo encuadrar legalmente su accionar, que en muchos casos viola los derechos humanos de miles de personas y al que resulta difícil encontrar en el Código Penal, salvo que se cometa algún delito ya tipificado. La libertad de culto, consagrada en el artículo 14 de la Constitución Nacional, es un límite frente al cual el Estado argentino no ha encontrado todavía qué hacer. Por el momento, interviene lo menos posible y sólo lleva un registro en la Secretaría de Culto, en el que se inscribieron unas 2.500.La Legislatura de Córdoba es la única que dio un pequeño pero importante paso en la buena dirección, con una ley que contempla la creación de un programa dirigido a asistir a víctimas de estas sectas, con un equipo interdisciplinario integrado por médicos, psicólogos y abogados especializados en la temática. Pero la verdadera cuestión sería impedir que haya víctimas o, al menos, dificultar la proliferación de estas organizaciones de embaucadores que a veces se vuelven peligrosas y muy destructivas.El caso del "Maestro Mehir" está ahora en manos de la Justicia, que lo investiga por denuncias que le imputan reducción a la servidumbre, abusos deshonestos, estafa y asociación ilícita. Sin embargo, hay muchos otros antecedentes, uno de ellos muy similar al actual, como el del riojano llamado "Maestro Amor". También, está el asesinato de un niño de 12 años, cuyo cuerpo mutilado fue hallado en Mercedes, Corrientes.No debería ser necesario que estos grupos lleguen a cometer crímenes tan aberrantes para que caiga sobre ellos la mano de la Justicia.