Horas decisivas para el transporte
El apartamiento de Julio De Vido y el pase de Transporte al Ministerio del Interior pueden ser un paso positivo si su titular, Florencio Randazzo, mantiene la voluntad de diálogo.
De un día al otro, el Gobierno nacional adoptó dos decisiones de importancia estratégica para el futuro del país, ambas referidas al tema del transporte. La presidenta Cristina Fernández apartó del área de Transporte a Julio De Vido –un funcionario que hasta ese momento parecía intocable, aun cuando fuera cuestionado por muchos dentro y fuera del kirchnerismo– y puso a cargo del tema al ministro del Interior, Florencio Randazzo, una medida que fue interpretada como un mensaje muy claro al resto del gabinete. El objetivo de la resolución presidencial fue reordenar la administración y distribución de los más de 20 mil millones de pesos adjudicados en subsidios al transporte. La inesperada decisión presidencial se conoció en momentos en que avanza en la Justicia la causa por la tragedia ferroviaria de la estación porteña de Once, en la que se investiga la responsabilidad de la concesionaria Transportes de Buenos Aires (TBA) y de los funcionarios que debían controlar ese servicio.La Presidenta justificó la decisión adoptada como una "reasignación de tareas", ya que el ministro de Planificación, Julio De Vido, tiene que dedicarse casi exclusivamente a la reorganización y puesta en marcha de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), empresa reestatizada este año.A nadie escapa que el apartamiento de De Vido debe ser interpretado como una "caída en desgracia", aunque resulta normal que en un gobierno democrático haya renovaciones y cambios ministeriales periódicos. En ese sentido, sólo el tiempo dirá si el desplazamiento de De Vido como superior de la Secretaría de Transporte redundará en una mejor y más eficiente prestación de ese servicio, cuyas falencias han sido realmente muy graves en los últimos tiempos.La decisión recientemente comunicada fue adoptada en momentos casi dramáticos. El 24 de mayo pasado, el Gobierno anunció el fin de la concesión de TBA, cuyo hasta entonces titular, Claudio Cirigliano, fue detenido en la causa judicial de la tragedia de Once, en la que murieron 51 personas y hubo más de 500 heridos.Por fortuna, la Presidenta tuvo esta vez buenos y rápidos reflejos, ya que al día siguiente del alejamiento de De Vido, el ministro del Interior convocó al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y al jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, para analizar la conformación de un ente tripartito que estudie la reestructuración del área metropolitana, que incluye a la región más densamente poblada del país.Ése es un modo más apropiado de hacer las cosas y no a través de interminables luchas políticas y por la ocupación de "espacios de poder". Es de esperar que el ejemplo sea imitado en otras áreas de la administración estatal.

