Hay que pensar en la gestión
En la política actual, se habla mucho de rereelección, voto a los 16 años y candidatos para 2013 y hasta para 2015, pero poco de gestión cotidiana, para la cual fueron elegidas las autoridades.
La vida cotidiana en la Argentina está llena de una terminología político-partidaria que por momentos distrae de los grandes problemas del país. Temas como la re-reelección de la presidenta Cristina Fernández, el voto para los jóvenes desde los 16 años y las eventuales candidaturas para 2013 y hasta para 2015 forman parte del léxico diario de autoridades y eventuales postulantes partidarios. Así, las aspiraciones y proyectos de los círculos del poder llenan espacios y columnas de modo que sorprende y extraña.Sorprende porque, como lo demuestran las encuestas a las que la clase política argentina es tan afecta, la sociedad pone en los primeros lugares de preocupación a la inseguridad, la inflación, el temor a perder el empleo y la corrupción. De estos temas, los mismos dirigentes que ocupan espacios en diarios, radios, canales de televisión y redes sociales no hablan o sólo dicen banalidades, acompañadas de frases circunstanciales.Hace poco menos de un año, se votó para gobernador de Córdoba y se hicieron las internas abiertas y simultáneas para elegir los candidatos a presidente y vice de la Nación, en tanto que las autoridades nacionales y los miembros del Congreso y de la mayoría de las intendencias de Córdoba se eligieron 10 meses atrás.Extraña, porque recién el 10 de diciembre de 2011 las autoridades electas asumieron sus funciones, por lo que el tiempo dedicado a la gestión de los temas cotidianos –para los cuales votamos a nuestros representantes– parece tener escaso interés en la agenda.Pero bien cabe señalarles que la atención de los problemas de la sociedad y el cumplimiento de las promesas realizadas al asumir sus mandatos es la primera obligación que deben atender. Ese es el mandato que dimos a nuestros representantes: gestionar lo cotidiano y buscar las mejores soluciones.Por lo demás, la Presidenta y sus seguidores, como así también quienes aspiran a sucederla y a su vez quienes pretenden reemplazar a estos, debieran atender que las encuestas hablan del desinterés social por los temas que interesan a la clase política. El 66 por ciento de los argentinos no quiere la re-reelección de Cristina Fernández, según datos de Poliarquía, en tanto que el 83 por ciento de los residentes en Capital Federal y el Gran Buenos Aires está en desacuerdo con el voto de los jóvenes desde los 16 años, afirma Carlos Fara y Asociados.La desatención de la clase dirigente es doble: por un lado, concentra sus esfuerzos en temas que no figuran entre las principales preocupaciones de la sociedad y a esta tampoco le interesan las reformas electorales que sugieren políticos y funcionarios ."Políticos, a las cosas", podría decirse, parafraseando a un pensador que radiografió muy bien a los argentinos, José Ortega y Gasset.

