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Ejemplos cercanos

En medio de los problemas de nuestra época, también existen personas que predican con el ejemplo, como es el caso de Daniel Renison, recién consagrado Cordobés del Año 2015.

18 de diciembre de 2015 a las 12:48 a. m.
Ejemplos cercanos

Corren tiempos en que no abundan los gestos de solidaridad, buen diálogo y desprendimientos personales a favor de los más postergados. También el Estado viene mostrando signos de ausencia a la hora de cumplir con una de sus funciones primordiales, como es satisfacer las necesidades colectivas. Ante este contexto de distancias e indiferencias, cobra un valor inconmensurable la tarea desinteresada y muchas veces anónima de ciudadanos que ofrecen sus servicios sin pedir nada a cambio, en bien de mejorar la calidad de vida de la comunidad.Por cierto, hay sobrados ejemplos dignos de ser ponderados, pero es el momento de en­cuadrar un hecho de reciente resolución y que tuvo como protagonista a un grupo de vecinos ejemplares afincados en distintas partes del territorio cordobés.Se trata de la edición 2015 del Cordobés del Año, que organizamos desde 2002 y que en esta oportunidad consagró ganador al biólogo e investigador del Conicet Daniel Renison.Su misión es encomiable: reconstruir en las sierras de Córdoba lo que la naturaleza, cuando no la mano del hombre, han destruido.Desde hace 18 años, Renison se puso al hombro la tarea lenta y fatigosa de reforestar distintos parajes de las serranías con especies de árboles autóctonos. Una misión que comenzó en soledad y que hoy ha llegado a contagiar a muchos voluntarios, inspirados por el recientemente consagrado Cordobés del Año."Lo nuestro es un granito de arena muy pequeño. Es inmenso el esfuerzo que se necesita; por eso debe ser asumido como una cuestión de Estado", razona Renison con una certeza irre­batible.Desde que este biólogo se fijó como objetivo trabajar en la reforestación de Los Gigantes, transcurrieron casi dos décadas y el balance es meritorio: se plantaron alrededor de 35 mil árboles de tabaquillos, entre otras especies típicas de las serranías, como el piquillín y el chañar, que cobran raíces en el vivero donde trabaja junto con su padre, en la localidad de Cuesta Blanca.El investigador obtuvo el máximo galardón al recibir el voto del público y de ser elegido por el jurado entre los tres postulantes más votados. Pero, vale la acotación: el premio se dirimió entre una grilla de 16 candidatos, todos ciudadanos destacados en las distintas actividades sociales que los tienen como protagonistas.El tan mentado reencuentro entre los argentinos tendrá que mirarse en el espejo de ellos, como en de los miles de hombres y mujeres que entregan sus horas en ayuda de sus conciudadanos.Un compromiso vital para encaminar las relaciones sociales y del que deberán tomar cuenta el Estado y una dirigencia política muchas veces mezquina y refractaria frente a las penurias de la gente y los problemas ambientales.