Comisiones para nada
A pocos días de la celebración del Bicentenario, la comisión especial creada en la Legislatura provincial brilla por su inacción. En especial, la búsqueda de acuerdos básicos entre los partidos.
La saga de la comisión especial creada hace dos años por la Legislatura provincial para organizar acciones relacionadas con el Bicentenario de la Revolución de Mayo ratifica la sabiduría de una popular máxima en la Argentina: si alguien no quiere o no sabe qué hacer sobre algún tema, forma una comisión especial.
La actuación de esa comisión es, hasta el momento, arquetípica: en dos años, sólo se reunió cuatro veces, la primera de ellas un año y tres meses después de creada (y faltó la mayoría de sus miembros), y no concretó sus propuestas.
La morosidad es de origen. Creada el 30 de abril de 2008, la comisión no se conformó hasta casi un año después. Llamada, con cierta grandilocuencia, "Comisión de Conmemoración de los Bicentenarios de la Revolución de Mayo (1810-2010) y de la Declaración de la Independencia (1816-2016)", se atribuyó la responsabilidad de "planificar, ejecutar y gestionar todas las actividades que se determinen en el ámbito de la Legislatura provincial con el propósito de impulsar el Acuerdo del Bicentenario en Córdoba".
Ésta parece ser la única tarea en vías de concreción a través de un acuerdo de 20 puntos. Pero ni siquiera se cursaron aún las invitaciones a los partidos políticos, los gremios, las universidades, las cámaras empresariales y las ONG que deberían suscribirlo. A muy pocos días del 25 de Mayo, todo lo que se tiene es el diseño de un logo que fue presentado en noviembre pasado, pero que todavía no ha sido usado por la Legislatura.
Una vergüenza, sin duda, que habla a las claras de la ausencia de compromiso, de la escasa valoración del acontecimiento que se conmemora y de la falta de imaginación para proponer actividades con aportes de sectores ligados a la cultura y al estudio y divulgación de la historia, tendientes a fortalecer la conciencia de la comunidad sobre los hechos protagonizados hace 200 años por los padres fundadores.
En lugar de ello, las iniciativas consideradas en los escasos y poco concurridos cónclaves de la comisión fueron la construcción de una réplica de la pirámide de Mayo en el patio del edificio donde funciona la Unicameral, que debería albergar, según lo expresado por el autor de la idea -el legislador oficialista Dante Heredia- los registros del Acuerdo del Bicentenario "como memoria viva de la Córdoba de los últimos 10 años".
Su par Marcelo Falo propuso, en la segunda y tercera reunión, ambas efectuadas en setiembre del año pasado, "crear espacios a través de eventos y actividades" y tomar contacto con otras instituciones. No hubo tales contactos ni se efectuó ninguna actividad hasta el momento.
Es probable que las revelaciones periodísticas y la cercanía del magno festejo promuevan una febril reacción de los miembros de ese grupo. Si el pueblo cordobés acompaña con su habitual fervor las fechas que se avecinan, no será gracias a las iniciativas impulsadas por la comisión.

