Sergio Maravilla Martínez, el hombre que revolucionó el boxeo español
Tras cambiar el rumbo del pugilismo en Argentina, el quilmeño, como promotor, le dio a España un campeón mundial y la posibilidad de ver un título universal, aun sin el apoyo de la televisión local.
Si algo logró Sergio Martínez fue que, en Argentina, el público volviera a ver boxeo. Luego de la épica victoria ante Julio César Chávez Jr., Maravilla tentó a quienes se habían alejado de los rings e invitó a quienes miraban este deporte como algo "raro" o peor: algo salvaje.
Los más de 3 mil argentinos en Las Vegas en septiembre de 2012, fueron una muestra clara de que las piñas enguantadas podían volver a ser tema de conversación en cualquier esquina del país. Pero Maravilla, que desde el primer momento sostuvo que quería cambiar el rumbo del boxeo en su tierra natal, fue por más: se propuso hacer lo mismo con el pugilismo español y, ayer, pareció haber cumplido con ese objetivo.
En Elche, aun sin el apoyo de la televisión, sacudió al público español llevando al Viejo Continente una nueva defensa del título supergallo FIB de Francisco Kiko Martínez, el boxeador que descubrió y apadrina desde hace algunos años y que hoy está llamado a ser una gran figura mundial.
La Sensación, apodo de combate de Kiko, vivió una historia similar a la de Maravilla. De pasado humilde, trabajó como obrero de la construcción y confesó que llegó a boxear gratis.
Ayer, www.as.com siguió al monarca FIB durante la defensa de su cinturón y retrató, además del histórico triunfo, la reconciliación de los hermanos Sarmiento.

