Según el dueño de los alfajores Guaymallén, lo del Chino Maidana fue "espontáneo"
Hugo Basilotta es el dueño de la marca. Apoya al boxeador desde sus comienzos. Contó que se sorprendió cuando el santafesino devoró su producto en el ring.
Hugo Basilotta es el dueño de los alfajores Guaymallén. Todavía no puede creer lo que pasó con Marcos "el Chino" Maidana, después de la pelea con Floyd Mayweather.
En medio de la entrevista post pelea, el boxeador argentino abrió un alfajor y pidió un momento. Luego, se lo comió pero el el periodista no lo dejó mostrar el envoltorio.
Según Basilotta, nada de eso esta armado y fue iniciativa de Maidana.
"Al Chino lo tengo desde el principio. Tenemos una relación de una amistad muy grande. Más que la plata. Yo lo ayudé cuando él lo necesitaba mucho. Hoy, económicamente está muy bien. Pero en el momento que él necesitó, yo estuve presente con muy buena plata que a él le servía mucho", reveló este lunes en el programa Guetap, de Vorterix FM.
Basilotta no es un recién llegado al deporte de los guantes. "Yo tuve experiencia en el boxeo. Era muy amigo de Tito Lectoure y cuando él murió, dejé de apoyar a los boxeadores. Pero me encandiló el Chino y por eso volví", reveló.
"Nos sumamos cuando prácticamente no tenía ningún sponsor. Yo le daba un sueldo importante y una cantidad por pelea. Ahora le sigo dando sumas mucho más importante. Pero el Chinito es un grande... lo que hizo ayer (por el domingo) de comer el alfajor fue una cosa increíble", relató.
EspontáneoEl periodista Reynaldo Sietecase quiso saber si estaba preparado. "Es que no lo hace nadie. Fuimos TT (Trending Topic en Twitter) en Estados Unidos. Fue un chivo mundial. Fue increíble. Y no estaba escrito. Fue espontáneo. Siempre que termina una pelea le doy un alfajor, como símbolo de que le da la fortaleza. Y en esa oportunidad se lo comió. Me emocionó mucho porque no lo hace nadie. La categoría que tiene hoy, hace eso, es de grande", agregó.
"Fue un chivo mundial. Fue increíble. Y no estaba escrito. Fue espontáneo. Siempre que termina una pelea le doy un alfajor, como símbolo de que le da la fortaleza".
¿Y va a empezar a exportar?, fue la siguiente pregunta. "No, no. Gracias a Dios tengo toda la producción vendida en Argentina. Hacemos 2 millones de alfajores por día. Es un alfajor popular, del pueblo. Somo líderes en el mercado popular", finalizó.

