Objetivos cumplidos: tres que subieron un escalón
En 2015, el fútbol de Talleres, el básquet de Instituto, y el vóley de Alianza Jesús María cumplieron los objetivos trazados al inicio de los campeonatos: ascender.
En los deportes por equipo se intenta coronar el trabajo de la temporada con un título. Y tres instituciones de Córdoba lograron el objetivo común del ascenso. En fútbol, Talleres llegó a la B Nacional; en básquet, Instituto regresó a la Liga Nacional; y en vóley, Alianza Jesús María volvió a la Liga Argentina.Talleres se llevó casi todas las luces, con su largo peregrinar por el Torneo Federal A y por la masa popular que lo siguió al rincón del país por el que se moviera. El capitán Nelson Benítez representó al club, junto a dirigentes, en la distinción.
Instituto dejó el TNA
luego de ganar el Apertura y el Clausura, para luego ascender en cancha de Ferro. Después fue campeón contra 9 de Julio (RT).

El presidente albirrojo, Ricardo Morellato, lo resaltó: “Significó un ejemplo para los demás deportes que se practican en el club y un ejemplo dirigencial. Porque el origen del ascenso es el esfuerzo, organización y unidad de más de 20 dirigentes que llevaron adelante el proyecto. El mensaje que debe quedar es que la única forma de conseguir objetivos es con sacrificio, trabajo, unidad y un liderazgo muy fuerte como tuvo Juan Cavagliatto y su padre (Mario)”.
Juan Cavagliatto, de la subcomisión, afirmó: “Todo el club estuvo detrás del básquet, no sólo la subcomisión, porque tuvimos el apoyo incondicional de la gente. Todos sabemos que el primer deporte es el fútbol, y jugamos las últimas 10 fechas a cancha llena y tuvimos que cerrar la cancha. Tanto mi papá como yo decimos que Instituto es una institución que puede darse el lujo de tener disciplinas en el primer nivel”.
Con Alianza, Jesús María volvió a lo más alto del deporte nacional. Los jugadores Mario Picat y Gustavo Scholtis, junto con el DT Cristian Ventura representaron a Los Potros, que dejaron la A-2 al vencer a River.

“Chicho” Picat juega de opuesto y tuvo un rol clave fuera de la cancha. Para que Alianza participara, se encargó de conseguir recursos, de la logística, de la atención a los visitantes y de ocuparse de la venta de entradas. “Fue muy importante para nuestro deporte por el hecho de que necesitábamos representar a Córdoba a nivel nacional y para estimular a los más jóvenes a que vean un camino y que quieran estar en un equipo de elite”, afirmó.
“El Tanza” Scholtis, receptor-punta, fue otro símbolo del equipo y destacó: “El objetivo siempre estuvo claro que era ascender y se cumplió desde el principio hasta el final, tener a Alianza en la A-1”.
El entrenador Ventura coincidió: “Era una materia pendiente porque Córdoba tenía un montón de jugadores desparramados por la Liga y que no tuviéramos un equipo propio”.

