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Narváez: 100% lucha y experiencia

2013 positivo. Después de celebrar con Sergio “Maravilla” Martínez y “el Chino” Marcos Maidana, el boxeo argentino cerró el balance con otro triunfo del “Huracán” Omar Narváez.

23 de diciembre de 2013 a las 10:12 a. m.
Elbio Ibarra Preti
Narváez: 100% lucha y experiencia
Incontenible. David Carmona le dejó muchos flancos abiertos al campeonísimo Omar Narváez. // Foto: Gentileza Olé

El chubutense Omar Andrés Narváez (38 años y 52,100 kilogramos), reconocido supercampeón mundial OMB de peso supermosca, puso el último jalón exitoso del boxeo argentino en el año al vencer al monarca juvenil, el mejicano David Carmona (22 años, 52,100 y una inexplicable novena ubicación en el escalafón), en la pelea del sábado en Villa La Ñata Sporting Club, Benavídez, Buenos Aires.

En la séptima vuelta, Narváez abrumó a su rival con ganchos al cuerpo y cross al mentón, lo que obligó al entrenador visitante, José Luis Bueno, a arrojar la toalla, por lo que el árbitro argentino, Mario González, decretó el fuera de combate.

En el sexto, Narváez había taladrado toda oposición del mejicano, quien sangraba profusamente de la nariz. Un recto al plexo determinó la caída con cuenta de protección. Carmona ya no pudo recuperarse y, en la vuelta siguiente, el chubutense salió alentado y animado a buscar la definición.

Cuarta presentación de Narváez en el corriente año, fue su 28ª pelea mundialista, defendiendo por novena ocasión su actual titularidad supermosca y ratificando la superioridad expresa que mantiene con rivales mejicanos.

En trazos generales, Narváez fue imponiendo su boxeo paso a paso, hasta minimizar y dominar con amplitud en los tramos finales a Carmona, un adversario que puso en evidencia dos elementos determinantes del lance: la diferencia de edad a su favor (16 años) y la falta de experiencia en su contra (16-2-4/8 KO del retador y 41-1-2/22 KO del campeón).

El público celebró la costumbre del triunfo, aunque el choque dejó tela para cortar cuando Narváez declaró que él enfrentará a cualquier adversario que le pongan adelante, incluso al “cuco” de la división, Koki Kameda, un japonés que aventaja en años luz el bagaje pugilístico de

Carmona. No hubo equivalencias y al abúlico retador la chance le quedó demasiado grande. Ni siquiera mostró el hambre que suelen exhibir sus compatriotas sobre el entarimado. La alarmante ausencia de un plan de ataque caracterizó el trabajo realizado por Carmona.