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"Maravilla" Martínez, un fenómeno único

La gente, pese a todo. El clima no amedrentó a los espectadores y, a pesar de la lluvia, la pelea de Sergio Martínez en Argentina alteró el ritmo en Liniers y Retiro. Coquetos y desarreglados coparon la cancha de Vélez para alentarlo.

28 de abril de 2013 a las 10:17 a. m.
"Maravilla" Martínez, un fenómeno único
Entre el gris del cielo. Los pilotos le aportaron color a la multitudinaria tribuna que alentó a “Maravilla” en Liniers y protegieron al público de la lluvia.

El teléfono prendido. La computadora enchufada. La radio rigurosamente sintonizada y con pilas nuevas: tres de las más caras, las del conejito. "¿Al final pelea? ¿A qué hora? ¿Y la lluvia?". Capital Federal despertó el sábado con un cielo gris y, atento a lo que pudiera ocurrir en Vélez con la pelea entre Sergio Martínez y Martin Murray, miraba hacia arriba y rogaba: "Hoy no, 'Flaco'. Hoy no".La jornada terminó igual de oscura, pero ya sin incertidumbre. "Maravilla" Martínez retuvo su título de campeón de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo, bajo una intensa lluvia. Porque "el Flaco" desoyó el pedido del clima, pero igual hubo festejos.

Liniers estaba revolucionado. No era el Vélez campeón de Carlos Bianchi, no estaba “el Daniel” Willington con la “V” en el pecho, ni Ricardo Gareca ocupaba el banco de suplentes. Extrañamente, un boxeador había sacudido el barrio: “Maravilla” eligió la cancha del Fortín para volver a pelear en la Argentina y la gente se hizo presente para saludar al nuevo ídolo. Pese a todo.

La situación se replicaba en Retiro. El Sheraton Hotel, de pronto, se vio “copado” por morochos de zapatillas deportivas y equipos de gimnasia que convivieron con el lujoso “Team Maravilla”. Asesores, supervisores, veedores y encargados de incomprobable profesión rodeaban la zona de la terminal mientras el público, que no entendía muy bien lo que veía, por las dudas saludaba.

El tránsito colapsó en zonas aledañas al estadio. Bocinazos de impaciencia y de nervios se mezclaron cuando el reloj daba las 16 y nadie sabía qué ocurriría. Con los pies metidos en numerosos charcos, el público corría temiendo perderse alguna pelea y buscando su bendito acceso. Plateas por un lado, populares en otro sector y ring side hacia otro.

El vendedor de pilotos fue, luego de los promotores de turno, el gran ganador de la jornada. Las cuidadosas prendas que vestían señoras de alta alcurnia fueron tapadas por la suerte de campera que permitió que el agua no entrase. Todos vestidos de desteñido amarillo o verde, pero protegidos de la lluvia. Porque así es el fenómeno “Maravilla”, convoca a coquetos y desarreglados a bailar al ritmo de una misma música.

Póster gigante. Sergio "Maravilla" Martínez sufrió pero, en su primera defensa, ratificó su título de campeón mundial de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo ante una multitud en la cancha de Vélez Sársfield y Mundo D se suma a los festejos con un póster gigante del quilmeño. No te lo pierdas mañana, con el diario.