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La página del hincha: ser hincha siempre será un “viaje”, como el de Lukas en Talleres

La experiencia de Lukas, quien vio a Talleres por primera vez. La experiencia de los que fueron a Mendoza por la “B”.

12 de febrero de 2018 a las 08:20 a. m.
La página del hincha: ser hincha siempre será un “viaje”, como el de Lukas en Talleres

Ir a la cancha es un viaje que marca la vida. Y más si es un "viaje" en el sentido literal de la palabra. Un viaje como el que vivieron los hinchas de Belgrano a Mendoza ayer. Y todos los que han vivido un viaje saben lo lindo y mágico que es esa experiencia. Llevar los colores de las banderas a otras tierras es tan gratificante que una derrota del equipo no apaga las emociones y las leyendas que se generarán para siempre.

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Pueden dar fe de esa magia los 3.000 hinchas de Belgrano que estuvieron en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza para ver el partido ante Godoy Cruz. El 2-1 dolió pero no tanto como duele ver una derrota por TV, sin haberse sentido parte del aguante como sí se sintieron los que ayer gritaron con el alma el gol del empate parcial de Cristian Lema.

Y hablando de "viaje", pero en el sentido no literal, está la historia de Lukas, un niño que cumple siete años la semana que viene y que ayer fue por primera vez a ver a Talleres. Cuando él nació, Talleres estaba masticando "dramas" futboleros en el Torneo Argentino A.

Ayer se volvió loco con el gol de Lucas Olaza y se volvió a su casa con el corazón lleno de satisfacción porque su equipo está segundo en la Superliga.

Lukas había ido el viernes al entrenamiento con su abuelo. No pudo ver a los jugadores de cerca y lejos de bajonearse pidió que lo hagan socio. Y obtuvo su carnet y le pidió a su mamá, Andrea, que le haga con la bandera una suerte de capa de superhéroe. Y ayer estuvo en el estadio Kempes teniendo su bautismo albiazul. Andrea fue quien compartió su historia con Mundo D a través de Facebook.

El “viaje” de la primera vez en un estadio es lo que marca la vida de un futbolero. Y los que viajaron a ver a Belgrano volvieron a sentir algo de aquello que vivieron la primera vez que los encantó el color celeste.