Gianfranco Borghetti y una historia de recuperación
Gianfranco Borghetti. Hace un año, perdió su pierna izquierda en un accidente a horas de haber sido campeón nacional juvenil de taekwondo. Mañana, se dará su regreso oficial a la competencia.
"Me verán volver. De verdad". Gianfranco Borghetti no se cansaba de repetirlo. El cordobés, de 17 años, gran promesa del taekwondo argentino, había perdido su pierna izquierda el 21 de noviembre de 2012, paradójicamente, a horas de haberse consagrado campeón nacional en las instalaciones del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo de Buenos Aires. Y en lo único que pensaba era en regresar.
Quería dejar atrás el accidente ocurrido. Al regreso a Córdoba, el auto que traía además a sus padres, a su hermana menor y su entrenador, Alejandro Sánchez, sufrió un vuelco en la autopista Córdoba-Rosario y el pibe resultó afectado.
Gianfranco enfrentó varias operaciones en su pierna luego amputada y cadera. Y cuatro días después del accidente, escribió en su Facebook: “Estoy de vuelta en Córdoba… A todos se los quiere mucho! Gracias por su apoyo y la fuerza. Es difícil lo que está pasándome, pero ustedes no se preocupen, voy a salir..”.
Un año después, el pibe está a punto de concretar su regreso. Mañana se hará el Nacional en Santa Rosa de Calamuchita y el pibe competirá oficialmente por primera vez. “El sueño de volver está ahí. Sería mi primera competencia oficial tras la amputación. Hasta ahora hice exhibiciones”, dice.
–¿Cómo hiciste?–Templé el carácter a medida que iba dando los pasos. Tuve el apoyo de la familia, de la gente del taekwondo, de mis compañeros de colegio, de la Agencia Córdoba Deportes. Los entrenamientos comenzaron a los tres meses. Primero lo hice con muletas y ahora lo hago con una prótesis. Me ayudaron todos. Como no hay categoría para amputado tuve que hacerlo como si no me hubiera pasado nada. Me tuve que adaptar. Todos me ayudaron. Nadie frenó. Entré al taekwondo por mi amigo Manuel Saravia. Compito con la prótesis, pero no tiro ninguna patada, para no golpear a nadie. Lo hago con la derecha. Trataremos de que salga todo bien.
–¿Cerraste tu preparación con la selección argentina?–Vinieron a un campus. Me ayudaron Carola López, Jorge Álvarez. Hablo por fono con Crismanich. Me alientan como los pibes del fútbol de amputados. Practiqué con ellos.
–¿Qué soñás ahora?–Que sirva como superación para quienes sufrieron esto.

