Fire Tango sigue encendido
Tras venir entre los últimos, el héroe del San Jerónimo de 2009 se impuso de atropellada en el Clásico 25 de Mayo. Conducido por Claudio Glades, venció a Honey Silver por dos largos y medio.
Brindando un verdadero espectáculo de corazón y coraje de los 300 al disco, es que Fire Tango logró imponer su nombre entre los ganadores del tradicional Clásico 25 de Mayo, aunque ayer fuese en su versión light de los 1.500 metros y no los históricos dos kilómetros.Esto, claro está, no empequeñece para nada la actuación de quien entre su notable foja de servicios se destaca nítidamente el haber conquistado la piñata del máximo logro del turf capitalino, como es el Gran Premio Clásico San Jerónimo en la edición 2009. Pese a contar con tan fresco antecedente, sorprendió que este hijo de Fire Toss y Talismanía viniese a un sport de 4,75 por cada uno de los boletos apostados, casi a bagayo, se podría decir.Lejos de entender o interpretar las urgencias o necesidades de la discreta afición burrera que se hizo presente en a lo que fue la tercera reunión del año en el Alto, el zaino magistralmente conducido por Claudio Glades llegó dos largos y medios antes que Honey Silver, luego de cubrir las 15 cuadras de carrera en el notable registro de 1m29s63/100.
Realizada la síntesis, estaría bueno recordar los pormenores de una carrera que, a decir verdad, tuvo todos los condimentos necesarios para ser finalmente un carrerón. Que se fue edificando no bien Roberto “La Chula” Altamira les dio el pase y el Honey Silver, de puro mañoso que es, lo dejó a Facundo Ortiz como furgón de cola, comiéndose la polvareda.
Fue en ese instante en que el camino lo iniciaba “Josecito” Noriega con Auchemo, que Glades decidió, seguramente, ubicar a Fire Tango en el medio del lote, esperando el momento exacto para iniciar el ataque.
Cubierto el codo de la otrora diagonal del Tattersall (éste también como a la espera de un reconocimiento, así más no sea de museo del turf) y atento a que Auchemo venía puesto y no se le escapaba a nadie, es que Glades decidió moverlo un poquito al crédito del Nimanor, lo suficiente como para arrimarse al puntero y, de paso, controlar al tordillo, a quien Ortiz había logrado poner en carrera con más paciencia que a rigor del látigo, atento a que le sobraba caballo como para terciar en la conversación final.
Con semejante cuadro de situación es que no extrañó que a la recta de los gritos embocaran prácticamente en una línea la blanca figura del hijo de Incurable Optimist, la chaquetilla colorada de Noriega y la turquesa de Glades, anticipando lo que sería un remate como para el infarto.
Que, para suerte de algunos, no fue tal, ya que luego de que Auchemo abandonaba la lucha dando muestras de cansancio, el esfuerzo de Facundo Ortiz por quebrar la resistencia del de Glades duró lo que un suspiro, no bien el notable látigo nacido en Almafuerte le cerró los tacos como pidiéndole el último favor. Y él, puro Fuego y Tango, le respondió como el mejor.
La jornada
Disputadas ayer las 17 carreras previstas en la programación de lo que fue la tercera reunión del año, los ejemplares y jockeys ganadores en cada una de ellas fueron: Bride Caty (Gabriel Carballo), First Sing (Gabriel Carballo), Rey Negro (Enrique Roldán), Intensamente (Osvaldo Alderete), Cumbiero (Francisco Saravia), Usastiarra (Francisco Álves), A Dos Puntas (Javier Mena), Señor Francisco (Guillermo Torres), Flyng Horse (Marcelo Crespín), Amigo Fiel (Junior Mendoza), Storm Viajero (Marcelo Crespín), Fire Tango (Armando Claudio Glades), Azabache (Facundo Ortiz), Lingote (José Noriega), Ice Drink (Javier Núñez), Sushi Club (Darío Gauna) y Justinián (Mario Núñez).
Storm Viajero hizo “patria”
Conducido por Marcelo Crespín, Storm Viajero inscribió su nombre en el Clásico Patria. En su nueva versión sobre el kilómetro y para todo caballos de tres años y más edad (la original era para productos y sobre 1.400 metros) el ganador empleó 57s16/100 y vino a 9,20 por pera.

