El Comité Olímpico Internacional, en dos ciudades
Mientras una buena parte del mundo espera conocer la sede de los Juegos Olímpicos de 2020, Buenos Aires recibe al Comité Olímpico Internacional de una forma particular.
Enviado especial a Buenos Aires.
Dos caras y una ciudad que ruge al ritmo de la cotidianeidad. Dos caras y una ciudad que se resiste a ser atrapada por la magnitud del evento. Buenos Aires es así. Muestra dos caras permanentementes, desnudando algunas falencias estructurales y a la vez mostrándose al mundo como una ciudad cosmopolita, como la capital de capitales de Sudámerica. Buenos Aires es así. Una cara por aquí, otra cara por allá.
Por estos días, Buenos Aires recibe a lo mejor de lo mejor del Comité Olímpico Internacional (COI). ¿Cuál es el motivo? Por primera vez en la historia se realiza en Sudamérica una sesión del COI en la que, entre otras cosas, se elegirá la sede de Los Juegos Olímpicos 2020 y al sucesor de Jacques Rogge, el belga que desde hace 12 años preside el COI y en el que, bajo su mandato, se realizaron seis Juegos Olímpicos: tres de verano y tres de invierno.
Por eso una parte de Buenos Aires está excitada con el evento (una minoría) y otra sigue viviendo, disfrutando y padeciendo.
Disfrutando las bondades y posibilidades que brinda toda ciudad grande. Padeciendo la aventura abrumadora que significa poner un pie en la calle por estos días: avenidas cortadas, otras congestionadas e ingresos vedados que desembocan inevitablemente en una tormenta de bocinazos que se multiplican y que en esta ciudad parecen más ensordecedores.
Dos caras muestra Buenos Aires por estos días. Una, la de la sonrisa generosa de los voluntarios que trabajan para que la sesión 125ª del COI sea la más linda y para que los más de dos mil periodistas se lleven la mejor imagen. La otra cara está ahí nomás, en la puerta del hotel Hilton, donde se hospeda la mayoría de los miembros del COI y donde también por momentos el aire se hace irrespirable por una ducto de cloacas roto tira sus desperdicios en la mismísima esquina del Hilton, por donde pasarán, presidentes, representantes de la nobleza, miembros del COI, voluntarios, periodistas y el hombre común, el que busca su destino en la ciudad de la furia, donde por momentos pareciera arder en llamas. Es así, dos caras.

