Eduardo Gallardo: Jugamos un mundial excelente
Los secretos. Tras cerrar la mejor actuación de la historia del handbol nacional, el entrenador del seleccionado argentino fundamentó el 12º lugar en la calidad de los jugadores, la mentalidad y la mística del equipo.
La selección argentina de handbol acababa de perder ante Alemania un partido increíble por el 11º puesto del Mundial de Suecia. Tras dos tiempos suplementarios, los jugadores nacionales se remordían con bronca por el 40-35 que les impedía cerrar con una sonrisa la mejor actuación de su historia. Mientras, el entrenador Eduardo Gallardo atendía a la prensa tratando de explicar lo "injusto de los árbitros" en el cotejo.
Fuera de la sala, Sara, la traductora de la selección, esperaba en comunicación con Mundo D para llevarle el teléfono al DT.
"No soy de quejarme de los árbitros, pero si hubieran sido imparciales quizá sería otro el resultado", se lamentó Gallardo y pronto encontró una buena razón para celebrar el 12º puesto logrado en Suecia. "Ya terminado todo, quedo con la sensación de que jugamos un Mundial excelente", remarcó.
Y esa excelencia se fundamenta para "Daddy" en tres pilares. "Argentina tiene jugadores de un nivel técnico y táctico increíble y se generó un equipo con mística y una mentalidad ganadora". ¿A qué se refiere? "A que es un grupo que trató de potenciar las virtudes y minimizar los defectos. Esa fue la clave del éxito. Fue un equipo en todo sentido: al que le tocó entrar jugó; al que no, alentó. La mentalidad y la mística fueron el secreto, además de las condiciones de los jugadores", explicó.
“Este equipo entró a ganar cada partido, sea quién fuere el rival”, sentenció.
–¿Cómo fue, como entrenador, lograr amalgamar un grupo con tanta diferencia de edad?–Con los jugadores más jóvenes fuimos creciendo juntos en las selecciones inferiores allá por 2005. En 2007 tuvimos el Mundial de Bahrein (cuarto puesto) y en 2009 de Egipto (sexto), donde nos fue increíble. Los más grandes estaban con nosotros en los clubes y los conocíamos muy bien. Pero el secreto son ellos, no nosotros. Nosotros tramos de acomodarlos, de guiarlos. Pero las ganas de ganar y el respeto mutuo fue de ellos, que son los únicos artífices de este grupo.
–¿Y pensaste que iban a explotar ahora?–Nuestra expectativa era pasar de ronda. No esperaba pasar con tantos puntos. En segunda ronda también nos fue excelente. Nos faltó quizá un poco de experiencia para cerrar los partidos pero tuvimos un nivel impresionante.
–¿Cuál es el objetivo ahora?–El objetivo de siempre es clasificar por primera vez a Argentina a los Juegos Olímpicos. Queremos estar en Londres 2012. Después de eso, los que vendrán seguirán escribiendo la historia.
–¿Creés que lo que hicieron puede ayudar al desarrollo del handbol en el país?–Ojalá que sí. Va a estar en la capacidad de quien corresponda potenciar esto. Una vez que te metés en un nivel así, después hay que mantenerlo y no es nada fácil. Cada uno trabajará en lo que le competa para hacer crecer un deporte que quiere estar en la elite y generar mejores condiciones para todos.
–¿Esas "condiciones" son las que diferencian el handbol argentino del europeo?–Las diferencia es que jugamos contra jugadores son súper profesionales, que disponen de una infraestructura que no existe en Argentina. Tenemos que buscar condiciones para profesionalizarnos.

