UFC 318. Dustin Poirier se retiró de las MMA con derrota ante Max Holloway por el cinturón del BMF
El Diamante le puso punto final a su carrera luego de caer por decisión unánime ante el hawaiano en su trilogía. En la misma cartelera, el argentino Francisco Prado no pudo con Nikolay Veretennikov y fue derrotado por decisión dividida.
“Todo lo que empieza, tiene que acabar” manifiesta el refrán popular. Y, en este sentido, la carrera de Dustin Poirier no fue una excepción. Luego de 16 años como peleador profesional, el Diamante, después caer en la madrugada de este domingo ante Max Holloway por decisión unánime en el duelo que puso en juego el cinturón BMF de la UFC, se despidió oficialmente de las artes marciales mixtas.
En cuanto al combate, que encabezó la cartelera estelar del UFC 318 y se robó todas las miradas de los aficionados que asistieron al Smoothie King Center (Nueva Orleans) en la noche de sábado, comenzó con un Holloway enfocado y agresivo. En el primer asalto, el hawaiano logró derribar a su rival con un recto de derecha y consiguió conectar buenas combinaciones. Sin embargo, a pesar de la ráfaga que casi culmina con la pelea a poco del arranque, Poirier resistió con solidez y consiguió llegar a la pausa.
Ya en el segundo asalto, luego de lo que había sido un arranque adverso para el local, el Diamante conectó duramente a Holloway y lo hizo tambalear, para luego intentar someterlo sin eficacia con una guillotina.
A partir del tercer round, la contienda se volvió pareja y tuvo a ambos peleadores intercambiando golpes sin descanso, al tiempo que se alternaban el control del centro del octágono.
Sobre el cierre, en lo que se conoce como rounds “de campeonato”, Dustin se mostró más firme en el cuarto, mientras que Blessed lució mejor en el quinto. Los últimos segundos del combate se convirtieron en una guerra de golpes y ofrecieron un cierre a la altura de las circunstancias a esta emblemática rivalidad que comenzó en 2012 y culminó en 2025.
Finalmente, los jueces otorgaron la victoria al hawaiano con tarjetas de 48–47, 49–46 y 49–46, en lo que fue un firme respaldo de la labor ofensiva de Max. En cuanto a estadísticas, Holloway conectó un total de 201 golpes, mientras que Poirier logró 109.
Tras el combate, el Diamante, en conversación con Daniel Cormier, analizó la pelea y manifestó: “Pensé que lo tenía fuera en el segundo asalto, no oímos la campana. El combate me pareció mucho más reñido. Pero es lo que hay”. Luego, añadió: “Obviamente quería ganar, pero estando dentro del ojo de la tormenta pensé que la pelea estaba mucho más reñida”. Por su parte, Holloway declaró estar “muy contento” con el resultado y reconoció la dureza de su oponente: “Poirier todavía puede golpear duro. Él seguía viniendo y viniendo. Entré y sabía que iba a intentar ser el aguafiestas y el villano”.
En el mismo evento, el argentino Francisco Prado (12-4-0), en un combate muy parejo, no consiguió finalizar al kazajo Nikolay Veretennikov y cayó por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28). Con este resultado, el oriundo de San Lorenzo, Santa Fe, sufrió su tercera derrota consecutiva en la compañía (venía de caer ante el australiano Jake Matthews y el mexicano Daniel Zellhuber).

