Comenzaron los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur
Jóvenes olímpicos. En la isla asiática, ayer se inauguraron los 1° Juegos Juveniles. En la delegación Argentina, hay cuatro cordobeses.
Ubicada en el sudeste asiático, desde ayer y hasta el 26 de agosto, la ciudad Estado de Singapur será la anfitriona de los 1° Juegos Olímpicos de la Juventud.
Caracterizada por su diversidad cultural, que integra a chinos, indios, malayos y árabes, esta antigua colonia inglesa, que logró independizarse de Malasia en 1965, será recordada como la primera en concentrar a miles de promesas deportivas de entre 14 y 18 años, procedentes de los cinco continentes.
En medio de una fiesta colorida, con números artísticos y fuegos artificiales que alcanzaron a iluminar la noche singapurense, ayer se encendió el primer pebetero de los Juegos Juveniles. La isla asiática será testigo de cómo el simbólico fuego olímpico alumbra las ilusiones de 3.600 jóvenes que, durante 12 días, se desarrollarán en 29 disciplinas.
La historia del olimpismo empieza a escribir una nueva página. Es el comienzo de una era dedicada a las proyecciones que, sin lugar a dudas, con el tiempo despertará la pasión y el entusiasmo que hoy caracteriza a la cita de la que gozan los que logran significar la excelencia.
Cuatro cordobesesSon cuatro los jóvenes cordobeses que tienen el honor de integrar una nutrida delegación argentina que conforman 59 promesas de nuestro deporte nacional: la nadadora Mijal Asís, que competirá en 200 metros pecho, el atleta Leandro Monjes, el triatleta Lautaro Díaz y la arquera del seleccionado femenino de hockey, Las Leoncitas, Antonella Brondello. Ellos son los únicos con tonada local en Singapur.
A través de estos Juegos, el Comité Olímpico Internacional (COI) procura que aquellos talentos que aún no han explotado todo su potencial comiencen a internalizar los valores del esfuerzo, la esencia del olimpismo y la fraternidad, más allá de las rivalidades y de los límites geográficos que dividen las naciones del mundo.
No es el objetivo primordial que los deportistas sólo sumen experiencia competitiva, sino que se nutran de actividades educativas y enriquecedoras, que permitan que el deporte intervenga como un medio de interacción social, cultural y fraternal.

