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Wimbledon vio las lágrimas de Murray y la fe de Federer

El escocés se quebró después de la derrota y casi no pudo hablarle al público. Roger dijo que está viviendo un "momento mágico" al ganar su séptimo título en Londres.

08 de julio de 2012 a las 03:31 p. m.
Agencia Télam
Wimbledon vio las lágrimas de Murray y la fe de Federer
Murray no pudo contener su emoción después de la derrota ante Federer (Foto: AP).

El gran Roger Federer definió como un "momento mágico" la conquista de su séptimo título en Wimbledon, que le permitió recuperar el número uno del tenis mundial y deplazar al segundo lugar al serbio Novak Djokovic.

A su lado, el británico Andy Murray no paraba de llorar luego de la derrota.

"Nunca dejé de creer y seguí jugando con más intensidad pese a que tengo una familia. Es un momento mágico para mí", dijo el suizo mientras su esposa, Mirka, y sus hijas, Myla y Charlene, lo observaban desde el palco del estadio.

Con su victoria sobre el británico Andy Murray, Federer igualó al estadounidense Pete Sampras y al británico William Renshaw, los únicos hasta hoy en ganar siete veces Wimbledon.

"Sampras fue mi héroe, me siento increíble", aseguró el suizo, quien incrementó a 17 su récord de títulos de Grand Slam, tres más que el estadounidense, reportó la agencia DPA.

"Creo que en los últimos partidos jugué mi mejor tenis", admitió Federer, quien recordó el tiempo pasado desde su anterior título de Grand Slam, el Abierto de Australia en enero de 2010 y a los 30 años es el segundo ganador más veterano de la historia, después del estadounidense Arthur Ashe.

"Muchas cosas cambiaron en mi vida desde entonces, así que esto viene en un buen momento, como cualquier título de Grand Slam".

El llantoInstantes antes Murray había conmovido al estadio al quebrarse emocionalmente ante 15.000 espectadores.

"Estoy acercándome", comenzó bromeando el número cuatro del mundo, que lleva cuatro finales de Grand Slam jugadas y cuatro perdidas, una marca negativa que comparte con su entrenador, el checo-estadounidense Ivan Lendl.

Pero entonces se le quebró la voz y comenzó a llorar, mientras su novia se tapaba la cara, conmovida, a Rod Laver, en el palco de honor, se le hacía un nudo en la garganta y Federer se mordía los labios.

El estadio ovacionó a Murray, quien volvió a quebrarse al intentar explicar que jugar en el estadio central de Wimbledon no es presión para él.

"Todos hablan siempre de la presión de jugar aquí, pero todos ustedes me hacen más sencillo jugar, el apoyo de ustedes es tan increíble".

Murray no continuó. Dejó el micrófono sobre el césped y fue a abrazarse con Federer, tras caer nuevamente en una final de Grand Slam luego de los anteriores reveses de los Estados Unidos 2008 y Australia 2010 y 2011.