Tras la baja de Juan Martín Del Potro, Martín Jaite debe repensar el equipo de Copa Davis
Conseguir la Ensaladera de Plata será un doble desafío para el capitán del seleccionado nacional, quien no contará con su "as de espadas" durante todo 2013. ¿Que papel cumplirá David Nalbandian?
Consumada y hecha pública la decisión de Juan Martín Del Potro de no participar en el equipo de Copa Davis durante 2013, el capitán argentino, Martín Jaite, deberá afrontar la difícil misión de conformar el equipo sin el jugador al que, desde que asumió, definió como su "as de espadas".
La determinación del tandilense liberará a Jaite del complejo y tedioso entramado de especulaciones que se tejían previo a cada serie, pero lo pone en la difícil tarea de mover las fichas y maximizar sus recursos para intentar contar con el mejor equipo posible.
Es que Del Potro, séptimo en el ranking mundial, le daba el salto de calidad al equipo y le permitía pensar en contar con muchas chances de asegurarse dos de los tres puntos de la serie ante casi cualquier rival.
"Juan Martín es nuestro as de espadas", sostuvo Jaite el día que fue presentado como capitán, en diciembre de 2011. Pero el tiempo pasó, las diferencias entre ambos se hicieron indisimulables y, ahora, el capitán no podrá contar con el jugador sobre el que depositaba casi todas sus esperanzas.
De aquí en más, Jaite deberá estudiar minuciosamente cada escenario para, por ejemplo, definir si apuesta por David Nalbandian como segundo singlista, o bien le da la chance al chascomunense Carlos Berlocq y preserva al cordobés para el dobles y para una hipotética definición.
Esa será la tarea que enfrenta ahora el capitán argentino, puesto que el debut ante Alemania, que se jugará desde el 1 al 3 de febrero en el Parque Roca, se vislumbra clave para el futuro inmediato del equipo.
Pese a que aún no dio precisiones, Jaite contaría con Juan Mónaco, Nalbandian, Berlocq y el roldanense Eduardo Schwank. "Pico" será el primer singlista y, a diferencia de lo que ocurrió en las últimas eliminatorias, Nalbandian podría jugar en la primera jornada para reforzar las chances argentinas de terminar con ventaja de 2-0, mientras que el cordobés y Schwank afrontarían el dobles.
La serie ante el equipo teutón es muy importante, puesto que además de ser el primer escalón en el hasta ahora postergado sueño de consagración, es clave para las chances de continuidad en el Grupo Mundial.
Es que ante una hipotética derrota, Argentina debería jugar en septiembre un repechaje para permanecer entre los ocho mejores frente a otro de los perdedores en primera ronda o bien ante uno de los ascendidos de los distintos grupos continentales.

