El “Córdoba Bowl”, el torneo que vio los primeros pasos de “La Legión”
En febrero de 1994 varios de los mejores tenistas que dio aquella camada mostraron su magia en el Jockey. El título quedó en manos de Browne, un prometedor jugador que nunca pudo despegar.
En la memoria de los fanáticos del buen tenis quedó la preciada "Legión Agentina", aquella camada que estaba compuesta por una amplia lista de jugadores que nacieron entre 1975 y 1984 y que en la década del 2000 llevaron el deporte de la raqueta a la elite mundial.Esa generación dorada del tenis nacional llegó a contar con más de 20 jugadores entre los mejores cien del mundo, y muchos de ellos durante ese periodo fueron top ten.
Y en un hecho que no muchos recuerdan, hubo un torneo en febrero de 1994 en Córdoba en el cual pudimos disfrutar desde un primer momento a varias de esas promesas que luego fueron realidades.
Entre otros, tomaron parte del Córdoba Bowl los extenistas Agustín Calleri, Mariano Puerta y Guillermo Cañas.

El título finalmente quedó en manos de Federico Browne, a quien se lo recuerda por haber sido el Nº1 del mundo en Juniors ese año, ganando 74 partidos consecutivos y consiguiendo 10 títulos en la gira sudamericana de la categoría.
Su paso al profesionalismo fue traumático por las lesiones y la falta de motivación y nunca llegó a cumplir las expectativas que se tenían sobre él.
Recién alcanzó su mejor posición en 2003 cuando llegó a ocupar el puesto Nº103 del ranking mundial.
“Me acuerdo que ese torneo se hizo en el Jockey. Yo tenía 15 años y jugué en la categoría más importante, con chicos más grandes. Le pude ganar a Calleri y pasar a cuartos. Fue la primera vez que lo enfrenté”, recordó Mariano Puerta.

Luego el sanfrancisqueño agregó: “El que me ganó fue el rosarino Gustavo Cavallaro, que me eliminó en cuartos”.
Tenistas de todo el mundo vinieron aquella vez a nuestra ciudad para mostrar su talento.
A la final la ganó Browne ante Cavallaro por 6-2 y 7-6. Mientras que en damas, la inglesa Megan Miller se consagró tras superar a la húngara Katalín Marosi por 6-3, 2-6 y 6-3.

“Lo de La Legión fue algo único. Hubo un momento en que había más de 10 jugadores dentro de los 50 mejores y llegamos a tener cuatro top ten. No había país en el mundo que los tuviera. Éramos una potencia. Y hoy veo complicado que esto se repita. No será nada fácil. Para aspirar a eso, hay que cambiar varias cuestiones”, recordó tiempo atrás Calleri.
En diálogo con La Unión, el riocuartense luego amplió: “El sistema de competencia de menores es muy costoso, mucho más que en nuestra época de juveniles. Y por eso hay que cambiar el sistema de juego porque esto destruirá el tenis de menores”.

