Copa Davis: en el límite de las posibilidades
Derrota en el doble. Argentina cayó en cuatro sets frente a Italia. Fue un partido parejo, en el que Eduardo Schwank sorprendió con su nivel. La serie quedó 2-1 a favor de los europeos y hoy se define todo en Mar del Plata.
"Me verás volver", dice la canción de Soda Stereo. Y ayer, en el patinódromo Adalberto Lugea de Mar de Plata, Eduardo Schwank personalizó esa frase. Porque después de un 2013 para el olvido, y de no jugar la Copa Davis desde 2012, la convocatoria que generaba la principal duda en el equipo argentino se convirtió en la más grata certeza.
El de Roldán se cargó el doble al hombro y, en pareja con el local Horacio Zeballos, le jugaron de igual a igual a la sólida dupla italiana Fabio Fognini/Simone Bolelli, que el año pasado ganó el ATP de Buenos Aires, fue finalista en el de Acapulco y semifinalista en el Abierto de los Estados Unidos.
Finalmente, los europeos festejaron el punto y dejaron a su equipo en ventaja 2-1 para cerrar hoy la serie tras imponerse por 6/7, 7/6, 7/6 y 6/4.
“Me sentí muy bien de volver a la Davis después de un año complicado. En general fue positivo”, reconoció el santafesino, pese a la derrota. Y es que jugó en un gran nivel. Estuvo activo, liderando el juego argentino. Sus manos le indicaron a su compañero en cada punto dónde colocar la pelota, y manejó su raqueta con gran calidad.
Pero, sobre todo, “el Gordo” mantuvo la cabeza fría cuando llegó el momento de definir el primer set en el tie break y, pese a los embates de Fognini, supo cerrarlo. “El saque de Horacio”, elogiaba Schwank en la previa. “La devolución de Eduardo”, replicaba el de Mar del Plata.
Y lo cierto es que ayer el santafesino pudo conjugar lo propio y lo ajeno. Porque fue certero en recepción, y con su servicio dejó un par de veces en cero a los “tanos” para ganar el game. Y se animó en ataque, con smashs, tiros cruzados y pelotas profundas. Y siguió cuando “Cebolla” entró en un pozo. Solo, manteniendo el partido a flote. Su compañero empezó bien, y encontró en los tiros largos un buen aliado al comienzo.
Con los dos a pleno, Argentina le disputó los primeros dos sets a Italia de manera intensa. De hecho, el tie break del primero terminó 8-6 y el del segundo, 10-8. Pero en el tercero se complicó. Fognini, que se había “ido” del partido porque no le salían los tiros y Argentina no lo aprovechó, “volvió” con todo. Se adueñó de la red e hizo la diferencia. El tercero volvió a quedar pardo, pero el tie break, esta vez, fue para los italianos 7-3. Y ahí perdió Argentina. Hasta la gente sintió el golpe.
Zeballos ya no rendía como antes y Schwank no podía con el intratable Fognini, que se hacía odiar con miradas al público o pelotas mal devueltas a los ballboys. Berlocq, desde el banco, trató de aportar su cuota y levantar a la gente para que, como por arte de magia, también se levante el equipo. Y sucedió. “Cebolla” metió un revés paralelo a la línea que le recordó que estaba toda su ciudad alentándolo y despertó a la gente. Se animaron los argentinos, que ya estaban un break abajo en el cuarto set. Y le metieron el pecho cuando el temible Fognini sacó para partido. Llegaron a tener un quiebre a favor, pero no pudieron e Italia festejó el punto.
"No tengo nada que reprocharle a mis jugadores. Estuvieron súper concentrados las cuatro horas que duró el partido. No se sacaron grandes diferencias. La clave fueron un par de puntos", resumió el capitán argentino, Martín Jaite.
“Me motivó muchísimo jugar acá. Ver gente conocida en las tribunas me dio alegría. Jugué un gran nivel de tenis más allá de que hayamos perdido”, evaluó Zeballos y consideró: “Perdimos contra una gran pareja”.
Y Schwank confesó: “El año pasado no fue uno de mis mejores años. Lo importante es que hice una muy buena pretemporada. Desde que Martín (Jaite) me llamó, mi cabeza ya estaba pensando en Copa Davis. Me encanta. Lo disfruto muchísimo. Me motiva muchísimo. Pero cuando jugás bien y perdés te queda la calentura. Queríamos ganar. Fue un desafío lindo”.

