Tras caer con Belgrano. Talleres, el día después: del pedido de disculpas de Catalán al futuro del DT Tevez
La eliminación después de caer ante Belgrano plantea días de definiciones en el plantel albiazul, al que le espera "un largo" invierno.
Talleres jugaba con su gente un clásico histórico ante Belgrano. Y era para ganar. Y había que ganar. Pero no pasó. El 0-1 dolió a las más de 55 mil personas que coparon el estadio Mario Alberto Kempes por el partido de los octavos de final del Torneo Apertura de la Liga Profesional. La derrota planteó el lo que viene mucho antes de lo que esperan los actores del Mundo Talleres.
Y en esa conversación por lo que viene aparece en el centro de la escena el DT Carlos Tevez, quien todavía no renovó su vínculo. ¿Y el plantel? La mala tarde del sábado llevó a los referentes, con Matías Catalán a la cabeza, a ofrecer disculpas públicas en medio de un clima de fuerte enojo.
El laberinto táctico de Tevez: “El primer responsable soy yo”
Desde el anuncio de la formación para enfrentar a Belgrano, Tevez dejó en evidencia que no apostaba a la especulación. Con un planteo definido como ultraofensivo, el entrenador buscó presionar alto y asumir el protagonismo con futbolistas de buen manejo como Cristaldo, Ricky y Valoyes desde el inicio. Sin embargo, la elección de priorizar el buen pie expuso un déficit de equilibrio que el rival aprovechó mediante transiciones veloces.
En una conferencia de prensa atravesada por la tensión, el DT asumió errores, aunque sostuvo su idea de juego. “Hasta que estábamos con 11, me parece que tuvimos tres o cuatro situaciones claras”, analizó, al tiempo que describió el trámite como chato y parejo hasta la expulsión de Maidana, a poco del final, que desarmó el esquema. El mayor reproche pasó por una falla básica en defensa. “Nos hacen un gol de un lateral. En un clásico, eso es preocupante”, lanzó con dureza.
Frente a la consulta sobre un eventual "triunfo táctico" del Pirata, Tevez fue directo: “Yo creo que no. No tuvieron más chances que la del gol”. Más allá de esa lectura, volvió sobre un concepto que repitió varias veces. “El primer responsable soy yo, me hago cargo”, dijo al ser consultado por el bajo nivel que el equipo también mostró en presentaciones anteriores, como en La Plata o Santa Fe.
La incertidumbre del futuro: el “después veremos” que inquieta a Barrio Jardín
La eliminación dejó a la dirigencia en una situación incómoda. El vínculo de Tevez finaliza en junio y, hasta antes del clásico, la intención pasaba por darle continuidad al proceso. El golpe en el Kempes modificó el escenario y abrió la puerta a una revisión profunda.
Consultado sobre si el resultado condiciona su futuro, el entrenador optó por no profundizar. “No estoy para analizar mi situación hoy. Estoy triste por no poder darle una alegría a la gente que vino a alentar y no queda lugar para un análisis personal. Después veremos”, expresó, dejando una incógnita que se prolongará en las próximas semanas. El foco, según explicó, estuvo puesto en no haber podido responder al masivo respaldo de la hinchada.
Sobre la continuidad, Sebastián Fassi, hijo del presidente Andrés Fassi, le había avisado a La Voz en la previa del choque con Belgrano que "estaba todo avanzado" para esa renovación.
Matías Catalán: la voz de la bronca y el pedido de disculpas
Si en el banco dominaba la incertidumbre, dentro del campo y en el vestuario prevalecía el malestar. Catalán, referente de la defensa, tomó la palabra para reflejar el estado anímico del plantel. “Tengo un sabor amargo, de mucha bronca”, reconoció tras el final.
El defensor describió sin rodeos la crudeza del momento. Con una frase que resonó en Córdoba, admitió la frustración por fallar en el partido más importante del semestre y habló de “tragar saliva y redoblar esfuerzos durante la semana”.
Aun desde el enojo, reconoció el mérito del rival. “Nos faltó claridad en los últimos minutos, ellos hicieron un gran partido y fueron justos ganadores”, valoró.
Catalán también señaló el impacto psicológico del gol, apenas iniciado el segundo tiempo. “Se lo encuentran en el arranque y fue un golpe duro. No supimos reponernos”, explicó, al describir un desarrollo que se volvió cuesta arriba y llevó al equipo a buscar respuestas más desde la urgencia que desde el juego asociado.
Ante el desencanto de la parcialidad albiazul, el pedido de perdón resultó contundente. “Le pido disculpas a la gente. Era un panorama ideal para seguir avanzando, y más en un clásico”, expresó. Al mismo tiempo, intentó rescatar un aspecto de la campaña. “Si hay algo positivo, es la cantidad de puntos que se sumaron y la entrega del equipo”, remarcó.
Lo que viene: un "invierno largo" y la última parada en la Copa
Talleres entra ahora en una etapa de introspección obligada. El calendario marca un parate extenso por el Mundial 2026, que se jugará entre el 11 de junio y el 18 de julio. El Torneo Clausura comenzará recién a fines de ese mes, con varias semanas por delante para procesar la derrota y definir el rumbo del cuerpo técnico.
Antes del receso total, aparece una última chance de "redención": los 16avos de final de la Copa Argentina frente a Atlético Tucumán. Dentro del plantel y del cuerpo técnico, ese compromiso surge como la vía para reencauzar el semestre. “La vida sigue, hay que aprender de los errores y enfocarse en la Copa Argentina”, planteó Tevez.
Catalán coincidió con esa mirada y pidió dar vuelta la página. “Queremos ir a ganarlo. Este equipo siempre entrega todo y vamos a hacerlo de nuevo para pasar de fase”, sostuvo, con un mensaje dirigido también a los hinchas.
El presente de Talleres transita un momento de definiciones. Entre la autocrítica del entrenador, las disculpas de los referentes y la incertidumbre contractual, el club de Barrio Jardín se prepara para unas semanas de dinámicas inesperadas. El cruce ante Atlético Tucumán no será solo un partido de copa: funcionará como termómetro para saber si el ciclo de Tevez todavía tiene páginas por escribir o si el clásico en el Kempes marcó un punto de cierre.


