Tala no se detiene
Ocho tries. Fueron los que le marcaron los albinegros para derrotar a San Martín 46-5.
Por no guardarse nada tal se lo demanda su gente y, sobre todo, la historia, es que Tala le ganó a San Martín de Villa María por 46 a 5 (5-0) luego de anotarle ocho tries, de los cuales dos fueron anotados en el primero y seis en el segundo, muestra clara de como funcionó el termómetro de la emociones en la apacible tarde en Villa Warcalde.
O de lo que aguantaron los tricolores, ya que a decir verdad, durante la primera mitad y más allá que los dueños de casa se imponían por impresión, la cosa fue pareja, no sólo porque el parcial fue de 12 a 5, sino porque el 15 visitante hasta se dio el gusto de anotar un try de la mano de su ala izquierdo, Fernando Brusa, luego de una corajeada a la salida de un ruck.
Y fue curiosamente luego del try visitante en que el encuentro cayó en un bache de aquellos, de esos que invitan al público a conversar de bueyes perdidos o de cuando se asfaltará la calle de ingreso, por caso, como para dar una idea clara de lo que sucedía en el campo de juego.
Entremedio, se pudo observar que cuando Tala entraba en sintonía fina, haría un desparramo, pero entre errores propios y virtudes ajenas la diferencia entre uno y otro equipo no se reflejaba para nada en el tablero.Por razones obvias, nunca se sabrá que se habló en el entretiempo entre ese ramillete de camisetas albinegras, pero otra fue la historia para la segunda mitad. Y no porque los de San Martín hayan aflojado ni nada que se le parezca, sino porque fue Tala el que logró resolver sus propios conflictos, que no pasaban de ser de manejo o decisiones, claro.
Ajustado ese pequeño pero vital detalle, Tala logró plasmar en el ingoal de enfrente la diferencia que existía ante la escuadra villamariense. No sólo en lo físico, sino también al momento de resolver. Y ahí fue realmente tan práctico como contundente.
Porque luego que Franco Cuaranta anotara su segundo try (hizo tres, el notable wing) a los dos minutos de reiniciado el juego, no solo se vio lo mejor de los dueños de casa, sino que todos pudieron finalmente concentrar en el partido.

