Se juegan las semifinales de la Copa Kadicard
En el Chateau, a las 15, Athletic enfrenta a Jockey de Villa María. A las 16.30, se miden La Tablada y Tala.
Dentro de esa mistura de angustia y ansiedad incomparable que producen los grandes acontecimientos, esta tarde, en la cancha principal del Estadio Córdoba, se disputarán las semifinales de la Copa Kadicard, por lejos el premio mayor que la Unión Cordobesa de Rugby viene otorgando desde hace ya seis años al mejor equipo de la temporada.
También, amén de los gustos y merecimientos que hizo cada uno desde que arrancó el certamen, es que a las 15 abrirán el juego Jockey de Villa María con el Córdoba Athletic; en tanto que a las 16.30, La Tablada y Tala dirimirán quien, finalmente, llegará a la instancia final.
Dispuesto en esa suerte de tandem emocional, el choque entre hípicos e ingleses promete no tener desperdicio alguno. Porque más allá de estar obligados a jugar el "bueno" como producto que en la primera fase los verdes se impusieron 21 a 20 y los rojinegros se tomaron la revancha por 32 a 15 en la tercera, la paridad de fuerzas obliga a que nadie, en su sano juicio, arriesgue algún tipo de pronóstico respecto al resultado final.
Mientras el campeón defensor es todo corazón, los de Jardín Espinosa, tras un arranque poco feliz, viene en franca levantada, tanto como para autoconvencerse que encontró su mejor juego.
Casi sobre el pucho humeante vendrá el superclásico del norte de la ciudad, un encuentro que, a decir verdad, muchos hubiesen preferido que se disputara en el último escalón, pero que producto de la regular campaña de La Tablada y los vaivenes de Tala, obligó a que se adelantara en siete días.
Como pocas veces ocurre, el gran candidato a copar la parada es el equipo de Urca. No sólo porque perdió sólo un partido (ante Jockey de Villa María, en la primera fase) sino por el volumen de juego y jugadores con que cuenta.
Es cierto que el 15 azulgrana no ha brillado en sus últimas presentaciones, pero nadie duda de la riqueza técnica de sus jugadores, capaces de resolver un partido en un santiamen.
Claro que a su frente estará un Tala que se relame por "vengar" las derrotas sufridas en la primera y tercera fase (18 a 6 y 33 a 20). Es decir que tiene motivos de sobra como para arruinarle la fiesta a su rival de siempre, pese a que lo suyo a lo largo del año no logró ni por las tapas cubrir las expectativas.
Pese a esas irregularidades y no encontrarse en su mejor momento, al equipo albinegro le sobra mística y plantel como para dar el gran golpe. Y si a esto se le agrega que es un clásico con todas sus letras, es que sería poco serio arriesgar un ganador.

