La Tablada: el mejor, ya sin estigma
Es el equipo más ganador de los últimos años y se quitó la marca de las finales perdidas en el torneo local. Fue protagonista en los últimos siete torneos que disputó.
Llueve en la ciudad y el agua es una bendición para La Tablada. Ya no hay estigma para el club de Urca, que borró las últimas finales perdidas en el torneo local con una vuelta olímpica inolvidable en el campo de su clásico adversario.
"Si es final, que sea con Tala", dice alguien entre tanto barullo y los números le dan la razón: las últimas tres finales disputadas entre ambos las ganó La Tablada.
La cancha auxiliar del Mario Kempes fue testigo en 2003 y 2006; Villa Warcalde, ayer. Se entiende, entonces, el canto de los campeones subidos a la tribuna principal dispuestos a la coronación: “Una vuelta más, una vuelta más, en tu cara Tala, una vuelta más”.
Lucas Paschini recibió la copa de manos de Enrique Schmal, presidente de la Unión Cordobesa, y luego la Copa Mundo D al jugador del partido fue para Luciano Baistrocchi, un sanjuanino que hace cinco años llegó a Córdoba a estudiar odontología y adoptó a La Tablada como su segundo hogar. Junto a Gonzalo Cumella y Lucas Paschini, forma una notable tercera línea. Juegan juntos desde hace dos años, se entienden a la perfección, son casi una hermandad."Nos llevamos muy bien adentro y afuera de la cancha", dice "Lucho" y cuando se le pregunta por las razones que encumbraron a La Tablada dice sin dudar: "Somos como hermanos, pensamos permanentemente en el otro. Nos llamamos siempre, salimos juntos, estamos pendientes uno del otro".
Mientras habla el ala, a su alrededor la celebración no decae. “Olé olé, olé olé olá, de tantas vueltas ya nos vamos a marear”, canta el plantel azulgrana, empapado tras el piletazo. Los celulares braman. En el otro hemisferio, Gastón Revol se entera de la buena nueva. Está con Los Pumas 7 en Gold Coast, Australia, presto al debut en el Circuito Mundial de Seven 2012/2013.
Minutos después, Gastón escribió en su Facebook: “¡Gracias Tabladita de mi vida!”. También Matías Alemanno se enteró lejos, a punto de volar a Buenos Aires para sumarse a Los Jaguares.
No es casualidad que La Tablada haya sido finalista en los últimos siete torneos que disputó. Sea torneo local, Interior o Nacional de Clubes, desde 2010 siempre ha llegado a la última instancia, al partido que todos quieren jugar. Después, ganar o perder puede ser circunstancial.
De todos modos, se ha coronado cuatro veces en este período brillante de su historia deportiva. Su secreto radica en la apuesta a una estructura de trabajo, un modelo que no varía aunque cambien los entrenadores y algunos jugadores. Lo explica Nicolás Canavosio, entrenador el año pasado, hombre de la casa: “Apostamos más allá del éxito deportivo. Antes que nada, intentamos jugar bien. Los logros se explican por esta apuesta”. Y se fue a festejar, como La Tablada entera. A empaparse de agua de lluvia, agua de felicidad.

