Francisco Leonelli deja una huella
Por una cardiopatía, uno de los últimos grandes jugadores que dio Córdoba decidió no volver a jugar en La Tablada. Hoy, a las 20.30 en El Bosque, será homenajeado.
Francisco Leonelli integra un selecto grupo de jugadores cordobeses que alcanzaron la cúspide del rugby. Fue campeón con su club La Tablada, pasó por el seleccionado, llegó a Los Pumas y jugó en el máximo nivel europeo. Potente, inteligente y con un enorme corazón, –surgido de la magnífica camada '78 del club de Urca–, "Fran" le dirá adiós definitivamente a este deporte. Hoy, a las 20.30 en El Bosque, será su despedida oficial luego de que una lesión muscular le impidiera regresar en el Nacional de Clubes y darse el gusto de disfrutar de los últimos partidos al lado de su hermano Felipe. Tras someterse a estudios, los médicos le sugirieron no arriesgar su salud debido a una cardiopatía que arrastra desde hace años (será operado), que si bien le permitirá seguir practicando deportes, le impedirá realizar ejercicios de contacto.
Luego de su campaña internacional, en 2010 se retiró en La Tablada. Pero decidió volver y “gastar unos cartuchos” haciendo lo que ama. Sin embargo, su corazón (vaya paradoja) dijo que no. A pesar de eso, el exjugador de Edinburgh, Glasgow y Saracens de Inglaterra no siente nostalgia. Al contrario. A punto de cumplir 36 años, a “Fran” lo invade la gratitud: “La idea era volver este año y jugar varios partidos, pero no se pudo. Es raro. Se me había metido la idea de la vuelta después de acomodar las cosas en el trabajo y la familia.
Pero con lo del corazón... La verdad, hubiera sido peor que me pase algo”.
"Prefiero mirar atrás y pensar que hice un montón de cosas. No pude sacarme las ganas, pero no lo vivo como algo trágico", comentó "Fran".
“Prefiero mirar atrás y pensar que hice un montón de cosas. No pude sacarme las ganas, pero no lo vivo como algo trágico. No me puedo quejar de todo lo que me tocó vivir. Tengo que agradecer todo lo que disfruté”, contó a modo de balance.
Desde sus comienzos en los Infantiles de La Tablada, empujado por Luis “Pichón” Canavosio –padre de Nicolás y Pablo– hasta su retiro, Leonelli fue dando pasos y formó parte de algunos hitos del rugby nacional. En 2004 lideró a Los Pumas Seven que ganaron por primera vez una etapa del Circuito Mundial. “En Los Angeles les ganamos a los All Blacks (algo que nunca se había logrado) en la final y terminamos terceros en la temporada. Yo fui el capitán y eso era un plus. A partir de ahí hubo un gran cambio de mentalidad en el Seven y se armó una base que después fue a Los Pumas”.
Un año después, fue parte de un momento histórico en Los Pumas en el empate 25-25 ante los British Lions en Cardiff. “Ellos estaban afilados a punto de ir a una gira por Nueva Zelanda y como el partido era fuera de una ventana internacional nosotros fuimos con un equipo ‘recauchutado’ y con pocos jugadores europeos”, recordó.
Entre 2004 y 2009 jugó cerca de 20 partidos con el seleccionado y participó de victorias ante Inglaterra, Gales, Irlanda y Escocia, entre otras potencias. “Fue un sueño cumplido haber estado en Los Pumas. Cantar el himno de tu país es algo absolutamente especial”, valoró.
Participó en buena parte del proceso de Marcelo Loffreda, pero a poco del Mundial 2007 fue excluido por una lesión muscular. "Fue lo más negativo. Ese Mundial fue el más importante en la historia de Los Pumas. Fue duro. La lesión no era tan grave. Pero di vuelta la página", recordó. Igual que en su carrera. El rugby seguirá sintiendo su ausencia.

