Estar cerca es muy bueno, pero Los Pumas ya merecen algo más
La gira por Oceanía fue positiva. Ante los All Blacks se dio un paso adelante con respecto a lo acontecido un año atrás en el Mundial, y ayer a punto estuvieron estos Pumas de repetir un triunfo como visitantes que no se da en Australia desde 1983.
Si bien tuvo un sabor amargo, la derrota ante Australia dejó cosas positivas, como el resto de los encuentros que disputaron hasta el momento Los Pumas en el Rugby Championship.
La bronca pasa porque se dejó escapar una posibilidad que no se da todos los días. "Es hoy", repetimos los periodistas argentinos en el palco de prensa del coqueto Skilled Park después de que Juan Martín Hernández, con un penal, escribiera en el marcador un 19-6 que parecía definitivo.
Es que después de lo que había pasado en la primera parte, en la que Berrick Barnes había estrellado dos penales en los postes y en la que los locales había dejado pasar la posibilidad de marcar dos tries en el mismo ingoal, todo parecía indicar que el triunfo esta vez no se escapaba.
Pero los Wallabies reaccionaron y Los Pumas no pudieron resistir. El desgaste realizado en la primera parte fue grande y en el segundo tiempo varios jugadores fueron perdiendo piernas y fuerza, como había ocurrido también en Wellington ante los All Blacks.
¿Por que viene sucediendo esto? Es simple, Los Pumas han defendido en forma espléndida durante aproximadamente una hora en cada encuentro, pero después sienten el desgaste realizado.
¿Cómo solucionar el problema? Simplemente, teniendo más la pelota. Y no es que la obtención haya sido mala, sino que los ataques del equipo albiceleste son más breves que los del rival. Tienen menos fases y les falta profundidad.
Y si un equipo defiende más que lo que ataca, al final lo siente y se empiezan a generar huecos, ya que la reorganización defensiva ya no es la ideal. Eso se notó en el segundo try australiano, el que terminó de inclinar la balanza en favor del conjunto local.
Son detalles que hay que ir corrigiendo para poder terminar el partido casi al mismo ritmo que en su inicio. Y ahora, con un público que va a empujar, el equipo argentino los podrá enmendar ante los All Blacks, el 29 de este mes en La Plata, y ante los Wallabies, una semana más tarde en Rosario.
El balance de la gira por Oceanía fue bueno, aunque pudo ser mejor. Ante los All Blacks se dio un paso adelante con respecto a lo acontecido un año atrás en el Mundial, y ayer a punto estuvieron estos Pumas de repetir un triunfo como visitantes que no se da en Australia desde 1983.
Hubiera sido lindo ganar, pero de las derrotas también se aprende. Por estos tiempos, estar cerca es muy bueno, pero estos Pumas ya merecen algo más.

