En el rugby cordobés, el recambio llegó a los entrenadores
Cambio de mando. Nueve de los 10 clubes que el año pasado jugaron el Oficial de Primera División renovaron su cuerpo técnico. Un dato curioso que se explica por la movilidad natural que se da en el rugby, pero también porque el rol del entrenador ya no es
Expresado en números porcentuales, el dato asombra: el 90 por ciento de los clubes que el año pasado jugaron en Primera División ha cambiado su cuerpo técnico.
Sólo Palermo Bajo mantuvo su triunvirato. El resto cambió total o parcialmente su cuerpo de entrenadores. La movilidad de los técnicos en el rugby es algo habitual, sucede cada dos o tres años salvo excepciones como la de Juan Pigni, que estuvo una década al frente del plantel superior de Jockey de Villa María. Lo llamativo es que el recambio se dio este año, por distintas circunstancias.
Lo explica en su columna Rubén Gigli, ex entrenador de todos los seleccionados provinciales: los cambios son necesarios. Y en la mayoría de los casos no resultan traumáticos. Es casi una cuestión natural.
"En realidad, los clubes referentes, los que uno más conoce, han cambiado pero es una continuidad, todos tienen gente preparada para asumir el rol", dice Mariano Moya, entrenador de Palermo Bajo, que junto a Marcelo Biglia y Eduardo Perea conformaron el único equipo de trabajo que no se modificó.
Los flamantes ascendidos Carlos Paz y Universidad Nacional de Córdoba continúan con sus entrenadores principales, pero hay nueve clubes que cambiaron. La mayoría de los nuevos entrenadores tiene en promedio 40 años y entre ellos hay regresos y debuts. Todos los clubes tienen, además, un equipo de trabajo. La figura del entrenador solitario se ha extinguido.
Daniel Ramallo y Diego Ghiglione volvieron a la primera de Athletic y Urú Curé, respectivamente. "Ya no sirve dirigir de a dos, hay que dedicarle mucho tiempo y se necesita un equipo. Cuando cada uno hace algo, las cargas se reparten", dice Ramallo.
“Esto es una enfermedad, mucha pasión, la adrenalina de la primera no se compara con nada”, sostiene Ghiglione, que dirigió en primera de 1995 a 2002 y entre 2004 y 2007.
Otro que vuelve es Alejandro Bechara, en Córdoba Rugby. "Vamos a jugar buen rugby", sentencia. Nicolás Canavosio es el mejor ejemplo de continuidad. Compartió el proceso que llevó a La Tablada a tres finales en 2010 y ahora es la cabeza del cuerpo técnico.
“El año pasado fue el mejor de la historia del club. No será sencillo igualarlo, pero la expectativa es jugar mejor aún”, afirma “Nico”.
Los cinco entrenadores restantes debutarán en el puesto. Hay dupla en Jockey de Villa María ("nos planteamos objetivos cortos", cuenta Pablo Sessarego) y en San Martín hay un trío muy joven ("hemos jugado con ellos, el compromiso del plantel es tremendo", señala Mauricio Avaca).
Universitario tendrá por primera vez a un foráneo como entrenador de campo: Martín Menéndez. Y Tala y Jockey serán entrenados por históricos de sus clubes: José Simes y Juan Cosa en Villa Warcalde, y Juan Trejo y José María Luna en el Country.
Todos debutaron en 2011 con suerte dispar. Pero esta historia recién comienza.

